El reencuadre, un error contundente -por Walter Belfiore

La posible definición de reencuadrar en fotografía puede postularse de la siguiente manera: reencuadre es la selección de una parte de la imagen para convertirla en un todo. Podemos decirlo de una manera distinta y mucho más realista: se trata de intentar conseguir que una foto mediocre o directamente mala, sea al menos salvable recortando todo el sobrante que distrae la atención y que no se tuvo en cuenta en el momento de oprimir el obturador. Ya comenté en una nota anterior que al momento de encuadrar la toma en una cámara con sensor digital, debemos proceder de la misma forma que lo haríamos con una cámara de película.  Miremos la imagen, definamos sus posibilidades de acuerdo a nuestro criterio creativo y obturemos recién cuando nos conforme lo que veamos por el ocular o en la pantalla LCD. Si no procedemos así y disparamos sin dedicar un mínimo de tiempo a la composición suponiendo que en definitiva con la computadora “todo se arregla”,  lo nuestro posiblemente no sea la fotografìa sinó el arte digital (sin menoscabo alguno por este arte)

Es evidente que podemos arreglar un horizonte caído y recortar parte del cielo o de la tierra y hasta aislar nuestro punto de interés de un entorno distractivo mediante el recorte, pero estaremos perdiendo píxeles al hacerlo. Esta pérdida tal vez no sea muy relevante si no pensamos ampliar la fotografía obtenida pero puede ser crucial si pensamos hacerlo. Por ejemplo, supongamos que disparamos con una cámara de doce megapixeles y nos damos cuenta que lo único que nos interesa de la imagen es el nido de hornero que se ve en la copa de un árbol. Recortamos entonces el nido, dejando fuera parte del árbol, del cielo y hasta la casa que se veía a un costado y obtenemos una imagen final reencuadrada de unos 800×600 pixeles totales con el motivo que nos interesaba. Ahora vamos al laboratorio y al pedir una copia nos dicen que es imposible ampliar a más de 9×13 cm con esa calidad ya que es casi la misma obtenida con la camarita de un teléfono celular común. Ven a lo que voy…?

Ni hablar si trabajamos con cámaras que posean sensores APS-C ya que al ser bastante mas pequeños que los sensores Full Frame nos limitan mucho mas cualquier recorte futuro en el revelado digital o post-proceso.

En síntesis, acostúmbrense a tomarse el debido tiempo para componer la imagen en forma precisa de forma que llene todo el cuadro, con la práctica la “la foto” y el “momento” justo se verán antes de llevarse el ocular a los ojos.

La composición es uno de los factores principales que diferencia a un fotógrafo de otro, no es un tema menor y si nos acostumbramos a “recortar” en la edición nos estamos engañando a nosotros mismos que fallamos en el momento donde la simple presión del dedo fija un instante para siempre. Puede ser que hoy existan muchas más personas que hagan fotografías, lo que es seguro es que no hay muchos más fotógrafos y esto puede deberse justamente a ese pensamiento erróneo “-…Total lo arreglo en la computadora…”

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6 pensamientos en “El reencuadre, un error contundente -por Walter Belfiore

  1. Javier Martínez Delgue

    Estimado Walter, le agradezco mucho por publicar sus artículos, realmente son muy interesantes y un valioso recurso para meditar sobre muchas idas y conceptos fotográficos. En este caso quisiera ofrecer mi contrapunto al concepto del re-encuadre. Personalmente admiro la calidad del fotógrafo capaz de lograr un encuadre perfecto durante la toma, y creo que en cuanto sea posible es lo deseable. Sin embargo no reniego del recurso del re-encuadre, en cuanto lo veo, en muchos casos, como uno de los procesos que con ciertos cuidados puede posponerse a la edición, e incluso puede dar mayor libertad y opciones creativas. Hay muchos fotógrafos que han hecho uso de esta posibilidad no sólo como procedimiento que puede salvar una foto sino como método en su proceso fotográfico, seguramente Arnold Newman sea el ejemplo más destacado para señalar las posibilidades del re-encuadre. Muchas de las acciones que realizamos en el acto fotográfico son imposibles de posponer para la edición, como la determinación de la perspectiva, la elección del momento exacto en que congelamos la acción, y la velocidad de la obturación por ejemplo. Pero el re-encuadre si puede posponerse a la edición en cuanto sepamos que es lo que estamos haciendo. Para ilustrar la idea de la posibilidad del re-encuadre supongamos que disponemos del ilustre Henri Cartier-Bresson como conejillo de indias. Le damos una cámara similar a una leica con un lente similar a un 50mm, que tiene un visor con unas líneas de encuadre que indican 50mm. En este caso como siempre Henri hará una fotografías magníficas perfectamente encuadradas al momento de la toma. Si no fuera porque la cámara en lugar de llevar un 50mm llevaba un 35mm y ahora cada fotografía incluye un montón de elementos distractores y desalineados. Ahora para lograr el magnífico encuadre de Henri no quedará más que re-encuadrar cada fotograma recortando la imagen. Lo único que demuestra este hipotético experimento es que puede existir una fotografía bien encuadrada y compuesta dentro de otra aparentemente mala. Sin intención de convencer a nadie, le dejó un cálido saludo y le felicito por sus magníficos artículos.

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    1. Walter Belfiore Autor de la entrada

      Muchas gracias Javier por su extenso y completo comentario. Lo leí con mucha atención y seguramente el Sr. Cartier Bresson se estará revolviendo en su tumba al ser utilizado como conejillos de indias… le aseguro que él no caería en la trampa porque en todo momento sabría que las líneas del visor de su Leica – que sirven para corregir el paralaje- le estarían indicando el cuadro casi exacto que capta el objetivo. La nota se refiere mas bien a los que utilizan cámaras con sensores pequeños (APS-C o compactas) ya que al dejar mucho margen en la toma final para después ajustar en la edición final, se desperdicia “información” y esto conlleva obtener copias finales mas pequeñas o de menor calidad. El tema con las Full frame no es tan grave pero sin duda, quienes venimos del mundo analógico nos acostumbramos a componer de manera bastante precisa. No me consta que el Maestro Arnold Newman haya hecho uso del reencuadre en forma habitual pero no lo descarto, recuerde Ud. que solía trabajar también con cámaras de formato medio y grande, por lo que esta opción no le haría perder demasiada calidad final. Creo que en alguna medida todos ajustamos mínimamente el encuadre final, aún sin desearlo y la prueba contundente de ello es que la mayoría de las cámaras réflex de gama media y media-alta no muestran realmente lo que capta el objetivo. Por poner un simple ejemplo, la cámara de entrada a las full frame de Canon, la 6D tiene un visor que capta sólo un 97% del total y personalmente trabajé con las primeras réflex digitales de Nikon cuyos visores mostraban un 95% del encuadre real. Como sea es hilar muy fino y solo pretendía en la nota poner un poco de atención sobre la importancia de componer lo mejor posible. Le agradezco nuevamente su comentario y realmente es un placer enorme contar con este nivel de respuesta. Un gran saludo!!

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