Archivos Mensuales: abril 2017

Apuntes sobre Arte Fotográfico II

En la anterior  nota destacaba estos tres puntos:

No hagamos fotos para agradar a nadie, hagámosla para que nos guste en primera instancia a nosotros mismos ya que si no logramos eso de poco sirven los halagos que cosechemos. No sigamos ninguna moda fotográfica ya que si lo hacemos lo más probable es que nuestras imágenes pasen de moda tan rápido como la propia moda.

Aprendamos todo lo que podamos sobre fotografía pero no olvidemos lo fundamental que es “descubrir la imagen” saber mirar el entorno cotidiano sin ataduras ni autocensura, sin límites.

No vivamos  obsesionados por los histogramas, los objetivos, las tablitas de hiperfocales, la edición… el exceso de técnica mata la espontaneidad.  Es preferible una foto movida que nos transmita algo a una perfectamente iluminada que no diga nada. Como ejemplo de lo que digo observen la foto ganadora del  Worldpress Photo 2016 y verán a lo que me refiero.

Pues bien, en esto último se centrará la primera parte de este artículo, en aprender a “ver” la fotografía mediante técnicas muy sencillas que permitirán que el espectador se concentre en lo verdaderamente relevante.

Cuando culminaban mis Talleres de fotografía Creativa solía poner en una pequeña mesa de trabajo una botella de vino y le pedía a mis alumnos que lo fotografiaran dándoles la libertad de iluminar como quisieran y por supuesto de elegir el encuadre (libertad absoluta=creatividad absoluta).  Por supuesto algunos me miraban raro y pensaban “¿como puedo hacer de un envase de vidrio algo visualmente agradable?”… Les aseguro que se puede y mediante este sencillo ejercicio me daba cuenta quién había entendido lo explicado y quién no, o directamente: quién tenía creatividad y quién no la tenía –con la creatividad se nace pero si se tiene verdadera pasión, la mirada creativa puede educarse perfectamente.

Había quienes fotografiaban la botella de frente y con una luz común sin tener en cuenta los reflejos generados por el vidrio pero también estaban los que ponían la cámara en ángulos picados o contrapicados y movían las lámparas para crear contraluces o sombras duras y dramáticas que duplicaban el tamaño de la botella, convirtiéndose la sombra misma en la protagonista de la toma. Se van dando cuenta lo que pretendía con este ejercicio?… Por un lado fijar en mis alumnos la idea de que cualquier objeto sirve para realizar una buena foto si se sabe como “mirarlo-fotografiarlo” y por otro medir el grado de aprendizaje y creatividad de cada uno. Por fortuna el ochenta por ciento demostraba esa creatividad sobre la que habíamos estado trabajando en las clases anteriores.

Para mi hasta una vieja pared descascarada puede convertirse en una obra artística si la iluminamos correctamente, si quitamos del encuadre todo lo que no aporte nada a la toma.
Si fotografiamos un artesano, pintor o escultor, seguramente el entorno aportará carácter a la fotografía ya que al situarlo en su ámbito de trabajo le estamos comunicando al espectador, a que se dedica el retratado… Si cerramos el plano a solo un retrato del rostro, podemos lograr una foto magnífica pero sin comunicar ese “algo mas” que se requiere en el “reportaje fotográfico”.

Muchas veces, por el contrario, los entornos son molestos porque no solo no aportan nada a la personalidad del retratado sino que hacen que la lectura de la fotografía se complique visualmente. Autos que pasan, gente caminando, cables, reflejos … Todo eso genera un peso visual que compite con el eje temático y el espectador tarda bastante en discernir que es lo que en realidad quiso comunicar el fotógrafo. A veces lo que se quiere comunicar es simplemente el caos, como suele ocurrir en fotografía de guerra o reportaje, pero incluso en este caos los buenos fotógrafos fijan un punto de interés desde el cuál es mostrado todo lo caótico de la escena. Steve McCurry, Robert Capa, James Natchwey dan lecciones visuales de ello por lo que no debo extenderme demasiado en este concepto.

La fotografía de calle o Street Photography es un ejercicio fantástico para practicar la realización de fotografías que cuenten una historia en situaciones caóticas. En este estilo de fotografía nos topamos con personajes y situaciones excelentes para fotografiar pero que invariablemente están rodeados de personas o en lugares con mucho entorno molesto. Ni hablar si estamos en un grupo de varios fotógrafos intentando fotografiar lo mismo… para mi una de las peores pesadillas que pueda imaginar -de la soledad en el momento de la creación hablaré en otra nota pero puedo adelantar desde ya que no existe proceso creativo puro en un ambiente de camaradería o sociabilización. El impulso creativo requiere de un máximo de meditación y de un mínimo de exceso de distracción.

Volviendo al ejemplo de la fotografía de calle, supongamos que damos con un rostro o personaje interesante, lo ideal es prescindir de teleobjetivos y entablar diálogo con nuestro posible modelo ocasional -al acercarnos observaremos mas en detalle rasgos que pueden ser interesantes destacar.
Lo mejor es llevar la cámara al costado y no acercarse apuntando porque debemos solicitar permiso para realizar la foto y no invadir a nadie. Pero el permiso se pide luego de un breve diálogo en el cuál notaremos si la persona podría estar interesada en ser retratada o no.

Cuando logramos la autorización para la foto necesitamos que el modelo no asuma poses porque allí es donde desaparece la espontaneidad. Las personas ante una cámara suelen adoptar rictus o posiciones poco interesantes y que nada dicen de si mismas, o sea, perdemos en el posado lo que nos llamó la atención del modelo elegido.

Lo mejor es tener los ajustes de cámara ya realizados antes de acercarnos y pedirle a la persona que no pose, explicarle que solo estamos midiendo la luz cuando apuntamos la cámara. De esta manera nuestro modelo no pierde espontaneidad cuando en realidad estamos realizando las fotos que servirán, los disparos que vienen después, los que nos muestran a nuestro modelo posando no sirven de nada. Esos ya no reflejan nada real de la persona, son apenas una máscara, una simple pose.

Si el fondo de nuestro modelo es confuso, debemos movernos nosotros hasta encontrar uno de mas fácil lectura o incluso disparar con la cámara desde abajo para utilizar el cielo como fondo natural o al menos eliminar la gente y los vehículos que pueden cruzar detrás. A veces disparo directamente con la cámara en la mano desde la cintura apuntando hacia arriba sin mirar por el ocular. Para esto debe conocerse el punto “dulce” del objetivo utilizado y elegir muy bien el diafragma para evitar desenfoques. Demás está decir que un 50 mm es ideal para el retrato de calle o incluso, y contra lo que pueda pensarse, un gran angular da excelentes resultados en retratos con carácter por el dramatismo que produce la deformación propia de esa gama focal. El primero incluso nos da la posibilidad de lograr excelentes desenfoques (boketh) dada su luminosidad y gracias a ello además podremos trabajar con luz natural sin exagerar mucho el ISO, suponiendo que ya es de tarde o el día está nublado (ambas situaciones son las mejores a nivel lumínico).

Y ya que hablamos de nivel lumínico… NUNCA usen flash para realizar retratos de calle. Traten que el brillo en los ojos dependa de reflejos naturales del ambiente, de alguna luminaria del lugar o alguna pared clara, nunca de la luz dura de un flash.

Recuerden que en fotografía, al contrario que en pintura, debemos quitar elementos para lograr la atención sobre lo que queremos. La manera de quitarlos es cerrando el encuadre, desenfocando, seleccionando el mejor fondo, eligiendo el ángulo de toma, utilizando luces y sombras… que hacer en cada situación es algo que con la práctica dominaremos sin pensarlo siquiera.

La foto que acompaña esta nota fué realizada con luz natural. Las niñas están en el marco de la puerta y la luz que las ilumina es el reflejo del asfalto al mediodía. Detrás de la niña mayor había una ventana que cubrí con su propio rostro -aunque se nota un pequeño halo. El fondo oscuro -la pared de la casa- está totalmente subexpuesto porque solo tuve en cuenta las altas luces al medir la luz.

El autor de esta nota además de dedicarse al Retrato, Desnudo Artístico y fotografía publicitaria, dicta cursos sobre distintos aspectos relacionados al arte fotográfico y escribe artículos en revistas y sitios web especializados.

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