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¿Cual es el mejor objetivo?… el que tenemos!

Muchas personas que adquieren su primera cámara réflex se encuentran con la novedad del corto rango focal del objetivo provisto con el cuerpo, si adquirieron el kit, y en los primeros tiempos andan medio perdidos, entre el equipo nuevo y sofisticado y la vieja y segura compacta con zoom de 50x.

Muchas veces me han preguntado cual es el objetivo que yo recomendaría y mi respuesta invariablemente es “-qué fotografía le interesa hacer?”.

Si uno se dedica a la fotografía de paisajes seguramente se decantará por un angular, si es retrato un normal (35 o 50 mm en APS-C y Full frame respectivamente), si es fotografía de calle un 70-200 sería lo indicado y si es fauna y deporte focales mas largas siendo el mas usado el zoom 100-400.

Ya ven, no hay un objetivo para todo aunque si uno conoce muy bien el suyo y se dedica, como en mi caso a fotografiar personas y paisajes, lo uno dentro del otro, un 18-105 puede servir perfectamente.  Aún conservo mi vieja Canon 60D y el objetivo mencionado que en realidad a los pocos días cambié por el 18-135. Esta es mi cámara de batalla y con la que quiero que me entierren, no porque la Nikon D4 sea mala ni lo sea la Canon 5D Mark II pero es la que mas satisfacciones me generó y menos gastos en ópticas también.

Algunos fotógrafos no me creen cuando les digo que sigo usando el 18-135 para casi todo mi trabajo personal e incluso debo escuchar a veces el difamatorio “-Pero si es un pisapapeles!” … Podrá serlo si no le encontramos el “punto dulce”, es decir el diafragma que da mayor calidad a determinada longitud focal. Un f:8 en 18mm no me da la calidad máxima en esa focal y un f:4 tampoco… es decir en objetivos baratos hay que saber que diafragma usar en cada distancia focal para que el diafragmado logre usar la mejor parte del cristal óptico del zoom, a eso se le llama conocer el “punto dulce”.

Por supuesto que tengo un 50mm f:1.4 porque me encanta el bokeh que da, algo imposible de lograr con el zoom que hacía mención anteriormente. Y claro que me gusta mi 10-20 por las perspectivas que logro variando apenas el ángulo de toma,  pero si debo hacer honor a la verdad, a veces hago una sesión completa de fotos con el 18-135 y nadie se ha quejado, yo menos.

No nos volvamos locos por los objetivos al adquirir nuestra primera réflex. Tratemos de aprender todo lo referente al uso de la misma y a conocer a fondo el objetivo que trae. Hagamos muchas fotos de prueba, en interiores incluso y con luz natural, los nuevos sensores responden muy bien a ISOs elevadas sin importar que se trate de un APS-C o una Full Frame.

Cuando logremos sacar el máximo partido (calidad) a nuestra cámara+objetivo podemos ir pensando que otra óptica adquirir de acuerdo al estilo fotográfico que mas nos cuadre. No tiene mucho sentido salir con una mochila cargada de objetivos y accesorios, con el peso que eso conlleva, para darnos cuenta al volver que usamos siempre el lente, cosa que me pasa muy a menudo… Otra realidad es que suelo hacer fotos en la montaña o en la arena con viento y cambiar objetivos en esas condiciones climáticas no es lo mas recomendable si no tenemos un vehículo cercano que nos sirva para hacer el cambio en una condición “aséptica” digamos. Incluso si lo tenemos podemos perder “la foto” por el tiempo que nos demanda ese cambio no previsto con anterioridad.

Cuando compren su primer réflex el vendedor les va a ofrecer un 70-300 o un 10-20 (sinó ambos –este ejemplo es para cámaras de sensor APS-C). No los compren. Hagan fotos con el objetivo del kit hasta que ya no deban pensar en diafragmas, velocidades o hiperfocales. Hagan fotos hasta que el manejo de la cámara sea algo absolutamente natural como conducir un vehículo y recién ahí piensen en el segundo objetivo. Si compran ópticas buenas gastarán casi lo mismo o mas de lo que les costó la cámara, pero existe la posibilidad de adquirir objetivos usados en las viejas cámaras analógicas que sirven perfectamente y hoy no cuestan casi nada obteniendo una calidad óptica mucho mayor que los actuales objetivos de gama media-alta que mas se ven en el mercado.

No me gusta hablar de técnicas, cámaras u objetivos, me gusta mucho mas hablar de fotografía pero espero que este artículo aclare algunas dudas a los que se inician en este fascinante mundo que desde ya les digo, no tiene vuelta atrás.

La foto que acompaña la nota fue tomada con un zoom 18-135 en una cámara con sensor APS-C y con los siguientes parámetros:

ISO 250
135mm
1/400
f/5.6
Luz natural 

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LMF Magazine (La Mirada de los Fotógrafos), número 3

Es un gran honor formar parte del número 3 de esta magnífica revista española junto a  artistas de la imagen de primer nivel y una excelente manera de comenzar la andadura fotográfica de este año recién nacido.

De a poco voy entendiendo eso de que “nadie es profeta en su tierra” ya que en mi caso, y sin motivo de queja, se aplica perfectamente.

El año pasado y lo que va de este, tres publicaciones de Europa y una de Estados Unidos me abrieron sus puertas permitiéndome mostrar parte de mi trabajo sin censura. Gracias a todos ellos!

Hoy toca agradecer al equipo editorial de LMF Magazine y muy especialmente a Juan García Lucas (Pixelecta), por la invitación.

A continuación les dejo el link de descarga esperando que disfruten de la Mirada de los colegas y por supuesto de la mía propia.

DESCARGAR LMF Magazine : https://goo.gl/gQ8VtT

 

Enlace




Es un gran honor el haber formado parte del inicio de este proyecto, junto a artistas internacionales de primer nivel.


Felicitaciones a todos y por muchos números mas !!

Por fin llegó el día…Algunas veces los sueños se hacen realidad…con perseverancia y ante todo creyendo que lo que haces es algo bueno, al final el Universo termina conspirando a tu favor. Juntar a este increíble grupo de artistas de tan variadas disciplinas ha sido una labor ardua pero estamos muy satisfechos con los resultados y ha merecido definitivamente la pena. Detrás de este proyecto hay mucha ilusión y esfuerzo y me siento reconfortado de haber podido transmitírselo a todos los que se han embarcado en él.

Finally the day arrived … Sometimes dreams come true … with perseverance and above all believing that what you do is a good thing, in the end the Universe ends up conspiring in your favor. Joining this incredible group of artists from such varied disciplines has been an arduous task but we are very satisfied with the results and it has definitely been worthwhile. Behind this project there is much enthusiasm and effort and I feel comforted to have been able to transmit it to all those who have embarked on it.

Javier Fernández
Director Photopics Art Magazine

Leer aquí : goo.gl/Qp439g

 

Sobre el intercambio TFCD, consideraciones personales

Muy a menudo recibo consultas sobre intercambio TFCD, de modelos que, sin ser profesionales quieren incursionar en la fotografía de desnudo artístico o erótica.

En primera instancia conviene aclarar que significan estas siglas: TFCD significa “Time For CD”, esto es “tiempo por CD”, siendo este último, el ya desaparecido Compact Disc, el soporte donde se solían entregar las fotografías de la sesión a la modelo que optaba a esta opción de trabajo. Se “solía” porque hoy ya no se usa el CD para entregar ese material, habiendo sido suplantado por memorias SD, pendrives, mail o publicación en alguna web privada desde donde puedan ser descargadas y luego eliminadas (Dropbox y similares), la red ofrece muchas alternativas seguras para ello.

La ventaja principal del intercambio es que ninguna de las partes debe desembolsar dinero por su trabajo.

Consejos para quienes estén interesadas en ser modelos

La modelo que desee iniciarse en el desnudo o fotografía erótica debe elegir muy bien con quién hacerlo y para eso nada mejor que internet. Lo mas probable es que un fotógrafo novato no tenga ningún trabajo  publicado y por el contrario, alguien con trayectoria tendrá muchísima obra en la web.  Lo mejor es que googleen el nombre del fotógrafo que les interesa o que las convoca y verán a lo que me refiero.

Esta práctica es aconsejable también por motivos de seguridad. Si alguien les escribe diciendo “-Soy fotógrafo y quiero hacerte fotos…”, siempre googleen el nombre de esa persona y si no ven nada publicado ni se preocupen por contestar, incluso si se trata de una sesión paga.

Además si es la primera vez deben hacerlo de la mejor manera posible para evitar malos momentos, es su imagen la que está en juego y por lo tanto nunca se es suficientemente precavida. La confianza en el trabajo del fotógrafo da seguridad a la hora de posar, de esa confianza surgirá la relajación y espontaneidad y eso se verá en las fotos.

Otra cosa muy importante a tener en cuenta es que una vez que una foto es subida a la red: Blog, facebook, web… la misma es indexada por Google y luego de un tiempo es muy difícil retirarla. Si publico un desnudo en mi blog y alguien la copia y la sube a otro, yo puedo optar por quitarla dado el caso, pero solo de donde la publiqué. Si bien hay maneras de averiguar si alguien usa mis fotos sin autorización, ponerme a buscarlas lleva bastante tiempo.

Explico esto porque cuando me inicié en el desnudo artístico, hace casi quince años, lo hacía con amigas o conocidas y lamentablemente,  por falta de experiencia y exceso de confianza no usaba contratos de cesión de derechos de imagen. Un par de veces me sucedió que años después, alguna de mis primeras modelos me pidieran que retirara las fotos que en su momento las hacía sentirse muy orgullosas, la causa: una pareja celosa o un trabajo nuevo en el cual el pasado de modelo podría generar algún inconveniente.

Hoy las agencias de empleo no se conforman con un CV sinó que buscan en internet el nombre de la postulante y lo que encuentran suele traer problemas en algunos rubros laborales mas que en otros: maestras y abogadas encabezan la lista.

No es razonable que alguien deba ocultar su pasado o incluso su presente si se es buen empleado o profesional y mas aún cuando no hay nada que ocultar… A nadie debiera importar lo que hace una persona en su tiempo libre y con su vida, pero la realidad es que los prejuicios y la doble moral es cada vez mayor.  Aumenta a medida que baja el nivel cultural, si no me creen fíjense los programas de mas ráting en televisión o mejor aún, no miren televisión.

En la actualidad no publico nada y ni siquiera empiezo una sesión sin un contrato que me autorice a hacerlo por eso quién me solicite un trabajo por intercambio debe ser absolutamente libre, no tener prejuicios y una mente totalmente abierta. Si tiene alguna duda, o considera que debe esconder algo, si siente pudor o piensa que está haciendo algo malo o raro, mi recomendación siempre es la misma: no hagan fotos de desnudo.

Si aún así les interesa posar y les gusta el trabajo de un fotógrafo en particular la única alternativa es pagar la sesión de fotos. En este caso el fotógrafo no utilizará para su promoción ninguna de las fotos realizadas, las cuales serán entregadas en su totalidad a su modelo/cliente.

A esta altura ya deben tener más en claro el tema del intercambio TFCD.  A mi me puede interesar para ampliar mi portfolio profesional, utilizar las fotos en artículos o exposiciones o simplemente para ampliar mi lista de contactos en vista a futuros proyectos remunerados.

Solo le recomiendo el TFCD a alguien que se inicia o necesite fotos de calidad para un casting o agencia de modelos ya que el intercambio es la manera de obtener ese material sin costo.  También sirve cuando hay una afinidad creativa en común y algún proyecto a desarrollar pero esto se descubre generalmente luego de algunas charlas o de la primera sesión de fotos.

Muchas mujeres no son conscientes de la actitud innata que tienen para posar hasta que lo hacen y me sucede a menudo, al mostrar una foto recién realizada, en la pantalla de mi cámara que me digan admiradas “-Esa soy yo??!!”.

Me encantan las mujeres seguras de si mismas que irradian sensualidad ya que esa es la materia prima con la que desarrollo mi obra.

Ese instante que no se olvida, editorial BEX …

Hace unos meses fuí convocado a elegir una de mis fotos favoritas para el libro
ESE INSTANTE QUE NO SE OLVIDA de editorial BEX.

La consigna era elegir la foto de un gran artista y contar la razón por la que esa imagen nos había marcado.

Elegí dos fotos de uno de mis maestros,  Pedro Luis Raota,  y les dejo aquí mi pequeño aporte al libro.

Apuntes sobre el viejo rollo de siempre !

Empecé a tomar fotografías desde muy chico con una modestísima  cámara telemétrica de 35 mm y el número de tomas que disponía por rollo era de 12, 24 o 36 exposiciones.  Si quería hacer fotos personales y tenerlas reveladas rápido optaba por el de 12 exposiciones, si se trataba de un viaje “largo” de vacaciones la opción era el de 36. En aquella época se utilizaban mucho las diapositivas, ya que contando con un buen proyector daban una mejor calidad de color. Yo no tenía un buen proyector y además noté a tiempo que los colores de las mismas se iban lavando muy rápidamente perdiendo saturación y detalles.  Personalmente prefería algún rollo de 400 ASA, en blanco y negro o color, dependiendo si quería hacer paisajes o fotografía de retratos y calle.  Aclaro aquí que en esa época la nomenclatura era ASA por las siglas  American Standard Association -Asociación Americana de Estándares y hoy es ISO por  International, pero la sensibilidad medida en ASA o ISO es exactamente la misma.

La película “rápida” como se le decía al ISO 400 o superior,  daba mayor libertad pero a pleno sol podía llegar a ser un problema. También había películas para luz de día y películas para interiores o Tungsteno. Si cargabas la cámara con la película calibrada para tungsteno y realizabas fotos a la luz del día, las tomas salían con una dominante azul horrible, si hacías el proceso inverso: película para luz de día usada en interiores con luz artificial la tonalidad era también horrible pero rojiza.

Obviamente no existía en las cámaras el balance de blancos y podíamos perder una excelente oportunidad fotográfica simplemente por no tener cargada la película adecuada.  Por eso, y algunas razones más, la mayoría de los fotógrafos iniciados preferíamos cargar nuestras cámaras con película en blanco y negro de 400 ASA que incluso podíamos forzar durante el revelado y lograr un grano exquisito a 1600-3200 ASA – ISO.

Creo que a estas alturas algunos ya irán notando las desventajas de la película en rollo contra los actuales sistemas binarios…

Lo único bueno era que la “limitación” en la cantidad de tomas por rollo obligaba a aprender a componer bien una fotografía porque además no podíamos verla en el momento para corregir nada, y luego ya era muy tarde.  La curva de aprendizaje era bastante mayor y mucho mas “cara” pero sin duda se aprendía a tener en cuenta todos los detalles para no perder los escasos fotogramas que en aquel momento no parecían tan escasos.

No contábamos con una memoria capaz de guardar miles de imágenes en alta calidad por lo que disparar a lo loco no era muy recomendable. Debíamos aprender bien pronto de nuestros errores, errores que veíamos recién al tener la foto revelada y ampliada en el papel fotográfico y no en la pantalla como hoy.

En definitiva, se aprendía a optimizar recursos y no existía ese pensamiento tan poco profesional que se repiten muchos “profesionales” que hacen mil disparos cuando deben entregarle al cliente menos de cien: “-total la arreglo con Photoshop …”, herramienta que obviamente tampoco existía en esa época.

La fotografía analógica nos permitió aprender a realizar fotografías a todos los que pasamos por ella , y si realmente aprendimos para que volver teniendo la calidad y comodidad que nos brindan los modernos equipos fotográficos?.

Me niego a hablar de fotografía digital o analógica porque se trata simplemente de FOTOGRAFÍA, solo cambió  la herramienta como cambia en todos los ámbitos, profesionales y laborales… Alguien se imagina hoy un médico recetando sanguijelas para la presión alta?…  Ridículo no?, tanto como decir que la verdadera fotografía se hace con rollos.  Sin embargo muchos lo siguen diciendo, incluso desde “importantes” institutos de enseñanza.

No tengo ningún problema con la moda retro ni con lo vintage,  son modas y como tal vuelven siempre, la prueba está en la cantidad de discos de pasta que se editan y los pocos nostálgicos que los compran… lo malo es que los que no los escucharon en su momento creen que en realidad suenan mejor , porque esos les venden, y se gastan un dineral en discos y equipos para reproducirlos.  Lo único bueno de los discos de pasta era el arte de tapa pero no la calidad de sonido que tendía a degradarse muy rápidamente .

Los “puristas” suelen ser personas recalcitrantes que niegan todo lo nuevo y andan por allí diciendo que todo lo pasado fue mejor y reniegan de lo actual simplemente por desconocimiento. Torquemada es un ejemplo de “purista” y miren las macanas que se mandó quemando gente que tenía ideas “nuevas”.

Hoy verán muchas fotos publicadas en sitios de internet con el texto “Analógica directa” o similar, como si eso tuviera alguna importancia o le concediera mayor valor a la fotografía en cuestión cuando la realidad es que se trata de una muestra bizarra de puro snobismo.

No reniego de mi pasado analógico, lo viví plenamente y eso me da entidad para escribir y hablar del tema. Pasé cientos de horas en un cuarto oscuro, y se perfectamente que el Rodinal no es un antidepresivo. Sé lo que es trabajar con distintas gradaciones de papeles fotográficos para lograr el contraste necesario y hasta utilicé película gráfica para ello. Conozco perfectamente el tratamiento por zonas de Ansel Adams y el apantallado bajo la luz de la ampliadora para destacar un cielo por ejemplo… Y tanto lo sé que hoy elijo sin pudor  trabajar con una computadora en lugar de una ampliadora y capturar mis imágenes en un sensor digital en lugar de un soporte de acetato recubierto de haluros de plata. Sigo avanzando fotográficamente y aprendiendo.

Tengo muy bien guardado en el cajón de los recuerdos mi Nikon F5, una Asahi Pentax y una Voigtlander,  también un fotómetro Lunasix 3 con el que aprendí todo sobre la luz, las sensibilidades y los diafragmas.  A veces abro el cajón y hago algunos disparos al vacío con el solo fin de escuchar un obturador mecánico pero no se me ocurriría cargar ninguna de esas cámaras con un rollo porque estoy muy satisfecho con mi cámara actual, que sin ser de una gama altísima, es muy superior a la ofrecida por mis queridísimas  compañeras de aprendizaje.

Hoy puedo trabajar en interiores con muy poca luz y luego salir a fotografiar un atardecer sin mas que ajustar el ISO y el balance de blancos. Ya no pierdo fotos por no tener cargada la película correcta ni debo llevar varios cuerpos de cámara para suplir este tema, como solía hacer.

Por esto y muchísimo más es hora de empezar a dejar de ciclar siempre sobre lo mismo, como el hampster en la rueda. Yo se que hay fanáticos del Súper 8 pero las películas que hoy vemos se filman con equipos digitales 4K y algunas siguen siendo artísticamente hermosas.

Todos los que ponderan la utilización de lo viejo argumentando que la calidad es mejor, fíjense que lo hacen usando internet, una red social, computadoras, tecnología … No se nota allí una dicotomía?

Siempre hubo y habrá detractores de lo moderno con alegatos muy convincentes hasta que la realidad les pasa por encima. Ustedes pueden dejar que la realidad les pase por encima y seguir quemando sin demasiada suerte rollos y rollos, gastando un montón de dinero, o empezar a pensar fotográficamente, dejando de lado las modas y expresando lo que sea quieran expresar mediante eso que se llama creatividad… a nadie debiera importarle la herramienta que usaron si llegaron a decir lo que quisieron decir mediante una imagen.

Hoy que componer es “barato” y una mala toma se arregla en el momento, de verdad quieren seguir vendiéndome  de nuevo el viejo rollo de siempre?

Esta nota fue escrita en una notebook porque no conseguí cinta para mi querida Remington.

Apuntes sobre Arte Fotográfico II

En la anterior  nota destacaba estos tres puntos:

No hagamos fotos para agradar a nadie, hagámosla para que nos guste en primera instancia a nosotros mismos ya que si no logramos eso de poco sirven los halagos que cosechemos. No sigamos ninguna moda fotográfica ya que si lo hacemos lo más probable es que nuestras imágenes pasen de moda tan rápido como la propia moda.

Aprendamos todo lo que podamos sobre fotografía pero no olvidemos lo fundamental que es “descubrir la imagen” saber mirar el entorno cotidiano sin ataduras ni autocensura, sin límites.

No vivamos  obsesionados por los histogramas, los objetivos, las tablitas de hiperfocales, la edición… el exceso de técnica mata la espontaneidad.  Es preferible una foto movida que nos transmita algo a una perfectamente iluminada que no diga nada. Como ejemplo de lo que digo observen la foto ganadora del  Worldpress Photo 2016 y verán a lo que me refiero.

Pues bien, en esto último se centrará la primera parte de este artículo, en aprender a “ver” la fotografía mediante técnicas muy sencillas que permitirán que el espectador se concentre en lo verdaderamente relevante.

Cuando culminaban mis Talleres de fotografía Creativa solía poner en una pequeña mesa de trabajo una botella de vino y le pedía a mis alumnos que lo fotografiaran dándoles la libertad de iluminar como quisieran y por supuesto de elegir el encuadre (libertad absoluta=creatividad absoluta).  Por supuesto algunos me miraban raro y pensaban “¿como puedo hacer de un envase de vidrio algo visualmente agradable?”… Les aseguro que se puede y mediante este sencillo ejercicio me daba cuenta quién había entendido lo explicado y quién no, o directamente: quién tenía creatividad y quién no la tenía –con la creatividad se nace pero si se tiene verdadera pasión, la mirada creativa puede educarse perfectamente.

Había quienes fotografiaban la botella de frente y con una luz común sin tener en cuenta los reflejos generados por el vidrio pero también estaban los que ponían la cámara en ángulos picados o contrapicados y movían las lámparas para crear contraluces o sombras duras y dramáticas que duplicaban el tamaño de la botella, convirtiéndose la sombra misma en la protagonista de la toma. Se van dando cuenta lo que pretendía con este ejercicio?… Por un lado fijar en mis alumnos la idea de que cualquier objeto sirve para realizar una buena foto si se sabe como “mirarlo-fotografiarlo” y por otro medir el grado de aprendizaje y creatividad de cada uno. Por fortuna el ochenta por ciento demostraba esa creatividad sobre la que habíamos estado trabajando en las clases anteriores.

Para mi hasta una vieja pared descascarada puede convertirse en una obra artística si la iluminamos correctamente, si quitamos del encuadre todo lo que no aporte nada a la toma.
Si fotografiamos un artesano, pintor o escultor, seguramente el entorno aportará carácter a la fotografía ya que al situarlo en su ámbito de trabajo le estamos comunicando al espectador, a que se dedica el retratado… Si cerramos el plano a solo un retrato del rostro, podemos lograr una foto magnífica pero sin comunicar ese “algo mas” que se requiere en el “reportaje fotográfico”.

Muchas veces, por el contrario, los entornos son molestos porque no solo no aportan nada a la personalidad del retratado sino que hacen que la lectura de la fotografía se complique visualmente. Autos que pasan, gente caminando, cables, reflejos … Todo eso genera un peso visual que compite con el eje temático y el espectador tarda bastante en discernir que es lo que en realidad quiso comunicar el fotógrafo. A veces lo que se quiere comunicar es simplemente el caos, como suele ocurrir en fotografía de guerra o reportaje, pero incluso en este caos los buenos fotógrafos fijan un punto de interés desde el cuál es mostrado todo lo caótico de la escena. Steve McCurry, Robert Capa, James Natchwey dan lecciones visuales de ello por lo que no debo extenderme demasiado en este concepto.

La fotografía de calle o Street Photography es un ejercicio fantástico para practicar la realización de fotografías que cuenten una historia en situaciones caóticas. En este estilo de fotografía nos topamos con personajes y situaciones excelentes para fotografiar pero que invariablemente están rodeados de personas o en lugares con mucho entorno molesto. Ni hablar si estamos en un grupo de varios fotógrafos intentando fotografiar lo mismo… para mi una de las peores pesadillas que pueda imaginar -de la soledad en el momento de la creación hablaré en otra nota pero puedo adelantar desde ya que no existe proceso creativo puro en un ambiente de camaradería o sociabilización. El impulso creativo requiere de un máximo de meditación y de un mínimo de exceso de distracción.

Volviendo al ejemplo de la fotografía de calle, supongamos que damos con un rostro o personaje interesante, lo ideal es prescindir de teleobjetivos y entablar diálogo con nuestro posible modelo ocasional -al acercarnos observaremos mas en detalle rasgos que pueden ser interesantes destacar.
Lo mejor es llevar la cámara al costado y no acercarse apuntando porque debemos solicitar permiso para realizar la foto y no invadir a nadie. Pero el permiso se pide luego de un breve diálogo en el cuál notaremos si la persona podría estar interesada en ser retratada o no.

Cuando logramos la autorización para la foto necesitamos que el modelo no asuma poses porque allí es donde desaparece la espontaneidad. Las personas ante una cámara suelen adoptar rictus o posiciones poco interesantes y que nada dicen de si mismas, o sea, perdemos en el posado lo que nos llamó la atención del modelo elegido.

Lo mejor es tener los ajustes de cámara ya realizados antes de acercarnos y pedirle a la persona que no pose, explicarle que solo estamos midiendo la luz cuando apuntamos la cámara. De esta manera nuestro modelo no pierde espontaneidad cuando en realidad estamos realizando las fotos que servirán, los disparos que vienen después, los que nos muestran a nuestro modelo posando no sirven de nada. Esos ya no reflejan nada real de la persona, son apenas una máscara, una simple pose.

Si el fondo de nuestro modelo es confuso, debemos movernos nosotros hasta encontrar uno de mas fácil lectura o incluso disparar con la cámara desde abajo para utilizar el cielo como fondo natural o al menos eliminar la gente y los vehículos que pueden cruzar detrás. A veces disparo directamente con la cámara en la mano desde la cintura apuntando hacia arriba sin mirar por el ocular. Para esto debe conocerse el punto “dulce” del objetivo utilizado y elegir muy bien el diafragma para evitar desenfoques. Demás está decir que un 50 mm es ideal para el retrato de calle o incluso, y contra lo que pueda pensarse, un gran angular da excelentes resultados en retratos con carácter por el dramatismo que produce la deformación propia de esa gama focal. El primero incluso nos da la posibilidad de lograr excelentes desenfoques (boketh) dada su luminosidad y gracias a ello además podremos trabajar con luz natural sin exagerar mucho el ISO, suponiendo que ya es de tarde o el día está nublado (ambas situaciones son las mejores a nivel lumínico).

Y ya que hablamos de nivel lumínico… NUNCA usen flash para realizar retratos de calle. Traten que el brillo en los ojos dependa de reflejos naturales del ambiente, de alguna luminaria del lugar o alguna pared clara, nunca de la luz dura de un flash.

Recuerden que en fotografía, al contrario que en pintura, debemos quitar elementos para lograr la atención sobre lo que queremos. La manera de quitarlos es cerrando el encuadre, desenfocando, seleccionando el mejor fondo, eligiendo el ángulo de toma, utilizando luces y sombras… que hacer en cada situación es algo que con la práctica dominaremos sin pensarlo siquiera.

La foto que acompaña esta nota fué realizada con luz natural. Las niñas están en el marco de la puerta y la luz que las ilumina es el reflejo del asfalto al mediodía. Detrás de la niña mayor había una ventana que cubrí con su propio rostro -aunque se nota un pequeño halo. El fondo oscuro -la pared de la casa- está totalmente subexpuesto porque solo tuve en cuenta las altas luces al medir la luz.

El autor de esta nota además de dedicarse al Retrato, Desnudo Artístico y fotografía publicitaria, dicta cursos sobre distintos aspectos relacionados al arte fotográfico y escribe artículos en revistas y sitios web especializados.