Archivo de la categoría: fotografía

¿Cual es el mejor objetivo?… el que tenemos!

Muchas personas que adquieren su primera cámara réflex se encuentran con la novedad del corto rango focal del objetivo provisto con el cuerpo, si adquirieron el kit, y en los primeros tiempos andan medio perdidos, entre el equipo nuevo y sofisticado y la vieja y segura compacta con zoom de 50x.

Muchas veces me han preguntado cual es el objetivo que yo recomendaría y mi respuesta invariablemente es “-qué fotografía le interesa hacer?”.

Si uno se dedica a la fotografía de paisajes seguramente se decantará por un angular, si es retrato un normal (35 o 50 mm en APS-C y Full frame respectivamente), si es fotografía de calle un 70-200 sería lo indicado y si es fauna y deporte focales mas largas siendo el mas usado el zoom 100-400.

Ya ven, no hay un objetivo para todo aunque si uno conoce muy bien el suyo y se dedica, como en mi caso a fotografiar personas y paisajes, lo uno dentro del otro, un 18-105 puede servir perfectamente.  Aún conservo mi vieja Canon 60D y el objetivo mencionado que en realidad a los pocos días cambié por el 18-135. Esta es mi cámara de batalla y con la que quiero que me entierren, no porque la Nikon D4 sea mala ni lo sea la Canon 5D Mark II pero es la que mas satisfacciones me generó y menos gastos en ópticas también.

Algunos fotógrafos no me creen cuando les digo que sigo usando el 18-135 para casi todo mi trabajo personal e incluso debo escuchar a veces el difamatorio “-Pero si es un pisapapeles!” … Podrá serlo si no le encontramos el “punto dulce”, es decir el diafragma que da mayor calidad a determinada longitud focal. Un f:8 en 18mm no me da la calidad máxima en esa focal y un f:4 tampoco… es decir en objetivos baratos hay que saber que diafragma usar en cada distancia focal para que el diafragmado logre usar la mejor parte del cristal óptico del zoom, a eso se le llama conocer el “punto dulce”.

Por supuesto que tengo un 50mm f:1.4 porque me encanta el bokeh que da, algo imposible de lograr con el zoom que hacía mención anteriormente. Y claro que me gusta mi 10-20 por las perspectivas que logro variando apenas el ángulo de toma,  pero si debo hacer honor a la verdad, a veces hago una sesión completa de fotos con el 18-135 y nadie se ha quejado, yo menos.

No nos volvamos locos por los objetivos al adquirir nuestra primera réflex. Tratemos de aprender todo lo referente al uso de la misma y a conocer a fondo el objetivo que trae. Hagamos muchas fotos de prueba, en interiores incluso y con luz natural, los nuevos sensores responden muy bien a ISOs elevadas sin importar que se trate de un APS-C o una Full Frame.

Cuando logremos sacar el máximo partido (calidad) a nuestra cámara+objetivo podemos ir pensando que otra óptica adquirir de acuerdo al estilo fotográfico que mas nos cuadre. No tiene mucho sentido salir con una mochila cargada de objetivos y accesorios, con el peso que eso conlleva, para darnos cuenta al volver que usamos siempre el lente, cosa que me pasa muy a menudo… Otra realidad es que suelo hacer fotos en la montaña o en la arena con viento y cambiar objetivos en esas condiciones climáticas no es lo mas recomendable si no tenemos un vehículo cercano que nos sirva para hacer el cambio en una condición “aséptica” digamos. Incluso si lo tenemos podemos perder “la foto” por el tiempo que nos demanda ese cambio no previsto con anterioridad.

Cuando compren su primer réflex el vendedor les va a ofrecer un 70-300 o un 10-20 (sinó ambos –este ejemplo es para cámaras de sensor APS-C). No los compren. Hagan fotos con el objetivo del kit hasta que ya no deban pensar en diafragmas, velocidades o hiperfocales. Hagan fotos hasta que el manejo de la cámara sea algo absolutamente natural como conducir un vehículo y recién ahí piensen en el segundo objetivo. Si compran ópticas buenas gastarán casi lo mismo o mas de lo que les costó la cámara, pero existe la posibilidad de adquirir objetivos usados en las viejas cámaras analógicas que sirven perfectamente y hoy no cuestan casi nada obteniendo una calidad óptica mucho mayor que los actuales objetivos de gama media-alta que mas se ven en el mercado.

No me gusta hablar de técnicas, cámaras u objetivos, me gusta mucho mas hablar de fotografía pero espero que este artículo aclare algunas dudas a los que se inician en este fascinante mundo que desde ya les digo, no tiene vuelta atrás.

La foto que acompaña la nota fue tomada con un zoom 18-135 en una cámara con sensor APS-C y con los siguientes parámetros:

ISO 250
135mm
1/400
f/5.6
Luz natural 

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LMF Magazine (La Mirada de los Fotógrafos), número 3

Es un gran honor formar parte del número 3 de esta magnífica revista española junto a  artistas de la imagen de primer nivel y una excelente manera de comenzar la andadura fotográfica de este año recién nacido.

De a poco voy entendiendo eso de que “nadie es profeta en su tierra” ya que en mi caso, y sin motivo de queja, se aplica perfectamente.

El año pasado y lo que va de este, tres publicaciones de Europa y una de Estados Unidos me abrieron sus puertas permitiéndome mostrar parte de mi trabajo sin censura. Gracias a todos ellos!

Hoy toca agradecer al equipo editorial de LMF Magazine y muy especialmente a Juan García Lucas (Pixelecta), por la invitación.

A continuación les dejo el link de descarga esperando que disfruten de la Mirada de los colegas y por supuesto de la mía propia.

DESCARGAR LMF Magazine : https://goo.gl/gQ8VtT

 

El regreso a la cámara oscura… o a la fotografía

Si la gente coleccionara fotografías en lugar de equipo se vería mucha mas fotografía de calidad en lugar de tantos fotógrafos “profesionales” con fotos que no dicen nada. No reniego de la tecnología en absoluto pero escucho muy frecuentemente comentarios como “-voy a comprarme una full frame porque mi cámara no tiene buena calidad”, y en verdad no sería una frase molesta si quién la dice tuviera una vieja Kodak Instamatic pero no… la escuché esta semana dos veces y una de las personas que la pronunció tenía una Canon 80D y la otra una Nikon D7100. Les aseguro que no se referían al tamaño de ampliación (siendo que las dos cámaras citadas permiten ampliar a tamaños que rara vez son necesarios).

Una cámara de alta gama no asegura mejores fotos y esto lo vivo repitiendo desde hace mucho en mis cursos y en algún otro artículo.  Lo único que asegura mejores fotos es la creatividad que se tiene o no se tiene, y si no se tiene se puede “adquirir” educando la mirada, observando la obra de los verdaderos Maestros del arte fotográfico. Entiéndase Maestro a aquel artista ya consagrado cuya obra está en museos y en libros, me estoy refiriendo a Brassai, Atget,Lartigue, Bresson, Koudelka,Helmut Newton, Sieff, por poner solo algunos ejemplos.

Se imaginan a Cartier Bresson cargando una mochila con cuerpos de cámaras, flashes, objetivos, filtros y demás?…. El solo cargaba un par de Leicas como mucho. Brassai y Eugene Atget fotografiaron París (el primero de noche y el segundo de día) con viejas cámaras de cajón, cuyo negativo o sensor era una placa de vidrio bañado en colodión líquido. Bresson fue muy criticado por empezar a usar “cámaras de juguete”, ese era el concepto que se tenía a principios del siglo XX cuando se trabajaba en 35mm, un nuevo formato que hizo mucho más fácil obtener instantáneas sobre todo en zona de guerra, cosa que dejó bien en claro otro grande: Robert Capa.

Suya es la frase “Si tus fotos no son buenas es que no te has acercado lo suficiente”, evidentemente no era un paparazzi fotografiando con un 600mm porque además de no contar con ópticas así tenía muy claro que al estar cerca se captan las expresiones como no puede hacerlo un teleobjetivo. El fotógrafo contemporáneo de guerra James Natchtwey, es otro que trabaja por lo general con ópticas normales de 50mm siendo que tiene toda la parafernalia tecnológica a su disposición. Además eso de andar cambiando objetivos es mas acorde al trabajo en estudio que en exteriores ante condiciones climáticas (o sociales) que no suelen ser las ideales. Sencillamente se pierde tiempo y en fotografía esto se traduce en perder la foto.

Todos los fotógrafos nombrados y muchísimos mas, que no nombro porque necesitaría un libro entero,  trabajaban con una o dos cámaras, generalmente telemétricas y de 35 milímetros,  eran artistas que sabían exactamente lo que querían y lo que necesitaban para obtenerlo. Iban detrás de la fotografía perfecta con un equipo mínimo, que conocían minuciosamente,  y esa es la clave de todo fotógrafo que quiera dedicarse a crear imágenes que transmitan algo.
No sabían de histogramas ya que no existían, no les importaban las hiperfocales porque sabían perfectamente que profundidad de campo les brindaba la óptica con determinado diafragma ya que conocían su equipo al dedillo. Los fondos quemados lo usaban de manera creativa para separar el motivo, si hacían moda iluminaban con luz continua directa (nada de snoot, panales, softbox o sombrillas).

Para finalizar, no estoy diciendo que volvamos a las cámaras oscuras de la era de Brassai, donde el obturador era simplemente una tapa que el fotógrafo quitaba durante el tiempo que considerase necesario para exponer correctamente la placa, nada de eso… Intento simplemente dar a entender que en un mundo desbordado de imágenes obtenidas con casi cualquier dispositivo electrónico y donde todos pueden captarlas se está perdiendo la esencia de la verdadera fotografía que es transmitir una idea o concepto en forma directa y sencilla sin necesidad de tanto equipo.

Elijamos las cámara que mas nos guste y un par de objetivos luminosos de buena calidad  y cuya distancia focal se adapte al estilo de fotografía que nos interese y con eso hagamos fotografía. No nos dejemos engañar con los megapíxeles o el tamaño del sensor porque vivimos en el mundo de la nanotecnología en donde de verdad y de manera irrefutable… el tamaño no es importante.

© Walter Belfiore

Boudoir, erótica y desnudo artístico en exteriores – Boudoir, erotic and artistic outdoor nude

Enlace




Es un gran honor el haber formado parte del inicio de este proyecto, junto a artistas internacionales de primer nivel.


Felicitaciones a todos y por muchos números mas !!

Por fin llegó el día…Algunas veces los sueños se hacen realidad…con perseverancia y ante todo creyendo que lo que haces es algo bueno, al final el Universo termina conspirando a tu favor. Juntar a este increíble grupo de artistas de tan variadas disciplinas ha sido una labor ardua pero estamos muy satisfechos con los resultados y ha merecido definitivamente la pena. Detrás de este proyecto hay mucha ilusión y esfuerzo y me siento reconfortado de haber podido transmitírselo a todos los que se han embarcado en él.

Finally the day arrived … Sometimes dreams come true … with perseverance and above all believing that what you do is a good thing, in the end the Universe ends up conspiring in your favor. Joining this incredible group of artists from such varied disciplines has been an arduous task but we are very satisfied with the results and it has definitely been worthwhile. Behind this project there is much enthusiasm and effort and I feel comforted to have been able to transmit it to all those who have embarked on it.

Javier Fernández
Director Photopics Art Magazine

Leer aquí : goo.gl/Qp439g

 

Ese instante que no se olvida, editorial BEX …

Hace unos meses fuí convocado a elegir una de mis fotos favoritas para el libro
ESE INSTANTE QUE NO SE OLVIDA de editorial BEX.

La consigna era elegir la foto de un gran artista y contar la razón por la que esa imagen nos había marcado.

Elegí dos fotos de uno de mis maestros,  Pedro Luis Raota,  y les dejo aquí mi pequeño aporte al libro.

Apuntes sobre el viejo rollo de siempre !

Empecé a tomar fotografías desde muy chico con una modestísima  cámara telemétrica de 35 mm y el número de tomas que disponía por rollo era de 12, 24 o 36 exposiciones.  Si quería hacer fotos personales y tenerlas reveladas rápido optaba por el de 12 exposiciones, si se trataba de un viaje “largo” de vacaciones la opción era el de 36. En aquella época se utilizaban mucho las diapositivas, ya que contando con un buen proyector daban una mejor calidad de color. Yo no tenía un buen proyector y además noté a tiempo que los colores de las mismas se iban lavando muy rápidamente perdiendo saturación y detalles.  Personalmente prefería algún rollo de 400 ASA, en blanco y negro o color, dependiendo si quería hacer paisajes o fotografía de retratos y calle.  Aclaro aquí que en esa época la nomenclatura era ASA por las siglas  American Standard Association -Asociación Americana de Estándares y hoy es ISO por  International, pero la sensibilidad medida en ASA o ISO es exactamente la misma.

La película “rápida” como se le decía al ISO 400 o superior,  daba mayor libertad pero a pleno sol podía llegar a ser un problema. También había películas para luz de día y películas para interiores o Tungsteno. Si cargabas la cámara con la película calibrada para tungsteno y realizabas fotos a la luz del día, las tomas salían con una dominante azul horrible, si hacías el proceso inverso: película para luz de día usada en interiores con luz artificial la tonalidad era también horrible pero rojiza.

Obviamente no existía en las cámaras el balance de blancos y podíamos perder una excelente oportunidad fotográfica simplemente por no tener cargada la película adecuada.  Por eso, y algunas razones más, la mayoría de los fotógrafos iniciados preferíamos cargar nuestras cámaras con película en blanco y negro de 400 ASA que incluso podíamos forzar durante el revelado y lograr un grano exquisito a 1600-3200 ASA – ISO.

Creo que a estas alturas algunos ya irán notando las desventajas de la película en rollo contra los actuales sistemas binarios…

Lo único bueno era que la “limitación” en la cantidad de tomas por rollo obligaba a aprender a componer bien una fotografía porque además no podíamos verla en el momento para corregir nada, y luego ya era muy tarde.  La curva de aprendizaje era bastante mayor y mucho mas “cara” pero sin duda se aprendía a tener en cuenta todos los detalles para no perder los escasos fotogramas que en aquel momento no parecían tan escasos.

No contábamos con una memoria capaz de guardar miles de imágenes en alta calidad por lo que disparar a lo loco no era muy recomendable. Debíamos aprender bien pronto de nuestros errores, errores que veíamos recién al tener la foto revelada y ampliada en el papel fotográfico y no en la pantalla como hoy.

En definitiva, se aprendía a optimizar recursos y no existía ese pensamiento tan poco profesional que se repiten muchos “profesionales” que hacen mil disparos cuando deben entregarle al cliente menos de cien: “-total la arreglo con Photoshop …”, herramienta que obviamente tampoco existía en esa época.

La fotografía analógica nos permitió aprender a realizar fotografías a todos los que pasamos por ella , y si realmente aprendimos para que volver teniendo la calidad y comodidad que nos brindan los modernos equipos fotográficos?.

Me niego a hablar de fotografía digital o analógica porque se trata simplemente de FOTOGRAFÍA, solo cambió  la herramienta como cambia en todos los ámbitos, profesionales y laborales… Alguien se imagina hoy un médico recetando sanguijelas para la presión alta?…  Ridículo no?, tanto como decir que la verdadera fotografía se hace con rollos.  Sin embargo muchos lo siguen diciendo, incluso desde “importantes” institutos de enseñanza.

No tengo ningún problema con la moda retro ni con lo vintage,  son modas y como tal vuelven siempre, la prueba está en la cantidad de discos de pasta que se editan y los pocos nostálgicos que los compran… lo malo es que los que no los escucharon en su momento creen que en realidad suenan mejor , porque esos les venden, y se gastan un dineral en discos y equipos para reproducirlos.  Lo único bueno de los discos de pasta era el arte de tapa pero no la calidad de sonido que tendía a degradarse muy rápidamente .

Los “puristas” suelen ser personas recalcitrantes que niegan todo lo nuevo y andan por allí diciendo que todo lo pasado fue mejor y reniegan de lo actual simplemente por desconocimiento. Torquemada es un ejemplo de “purista” y miren las macanas que se mandó quemando gente que tenía ideas “nuevas”.

Hoy verán muchas fotos publicadas en sitios de internet con el texto “Analógica directa” o similar, como si eso tuviera alguna importancia o le concediera mayor valor a la fotografía en cuestión cuando la realidad es que se trata de una muestra bizarra de puro snobismo.

No reniego de mi pasado analógico, lo viví plenamente y eso me da entidad para escribir y hablar del tema. Pasé cientos de horas en un cuarto oscuro, y se perfectamente que el Rodinal no es un antidepresivo. Sé lo que es trabajar con distintas gradaciones de papeles fotográficos para lograr el contraste necesario y hasta utilicé película gráfica para ello. Conozco perfectamente el tratamiento por zonas de Ansel Adams y el apantallado bajo la luz de la ampliadora para destacar un cielo por ejemplo… Y tanto lo sé que hoy elijo sin pudor  trabajar con una computadora en lugar de una ampliadora y capturar mis imágenes en un sensor digital en lugar de un soporte de acetato recubierto de haluros de plata. Sigo avanzando fotográficamente y aprendiendo.

Tengo muy bien guardado en el cajón de los recuerdos mi Nikon F5, una Asahi Pentax y una Voigtlander,  también un fotómetro Lunasix 3 con el que aprendí todo sobre la luz, las sensibilidades y los diafragmas.  A veces abro el cajón y hago algunos disparos al vacío con el solo fin de escuchar un obturador mecánico pero no se me ocurriría cargar ninguna de esas cámaras con un rollo porque estoy muy satisfecho con mi cámara actual, que sin ser de una gama altísima, es muy superior a la ofrecida por mis queridísimas  compañeras de aprendizaje.

Hoy puedo trabajar en interiores con muy poca luz y luego salir a fotografiar un atardecer sin mas que ajustar el ISO y el balance de blancos. Ya no pierdo fotos por no tener cargada la película correcta ni debo llevar varios cuerpos de cámara para suplir este tema, como solía hacer.

Por esto y muchísimo más es hora de empezar a dejar de ciclar siempre sobre lo mismo, como el hampster en la rueda. Yo se que hay fanáticos del Súper 8 pero las películas que hoy vemos se filman con equipos digitales 4K y algunas siguen siendo artísticamente hermosas.

Todos los que ponderan la utilización de lo viejo argumentando que la calidad es mejor, fíjense que lo hacen usando internet, una red social, computadoras, tecnología … No se nota allí una dicotomía?

Siempre hubo y habrá detractores de lo moderno con alegatos muy convincentes hasta que la realidad les pasa por encima. Ustedes pueden dejar que la realidad les pase por encima y seguir quemando sin demasiada suerte rollos y rollos, gastando un montón de dinero, o empezar a pensar fotográficamente, dejando de lado las modas y expresando lo que sea quieran expresar mediante eso que se llama creatividad… a nadie debiera importarle la herramienta que usaron si llegaron a decir lo que quisieron decir mediante una imagen.

Hoy que componer es “barato” y una mala toma se arregla en el momento, de verdad quieren seguir vendiéndome  de nuevo el viejo rollo de siempre?

Esta nota fue escrita en una notebook porque no conseguí cinta para mi querida Remington.