Archivo de la etiqueta: curso

Tras la fotografía “perfecta”

Difícil tema al que me aboco hoy ya que en todo arte juega la subjetividad del observador y lo que es bueno para uno puede no serlo para otro, y ni hablar de perfección si es que realmente existe… Yo solito me meto en estos intríngulis y así como me metí trataré de explicar lo que se debe buscar no ya para lograr la perfección, pero para acercárcele al menos un poquito.
Cuando dominamos la técnica fotográfica y sabemos los secretos de la composición y de la luz creativa, tenemos mas herramientas para intentar buscar esa imagen soñada en tres dimensiones y plasmarla en una sola con el mayor realismo posible. Cuantas veces nos pasó que la imagen impresa en papel ni se acercaba a lo que vimos al momento de hacer la foto?… El fotógrafo artístico no sólo logra plasmar esa realidad sinó que la supera en algunos casos mostrando la misma de otra manera ya que “la verdad es invisible a los ojos” o para decirlo de otra forma “Fé es creer en lo que no vemos, crear lo que no vimos se denomina sencillamente arte”. Y no estoy hablando de fotomontajes o collages de imágenes ya que me niego rotundamente a poner en una foto algo que no estaba al momento de tomarla. Estoy hablando de jugar con luces, ángulos de toma, diafragmas y velocidad para plasmar la imagen que tenemos en la mente lo cual no es tan sencillo sin un mínimo dominio de la técnica, y francamente imposible aunque exista un gran dominio de esta última pero nada de creatividad.
El fotógrafo básicamente es un gran voyeour, alguien que lo mira todo aunque ande sin la cámara, todo lo que ve lo está convirtiendo automáticamente en imágenes recortadas en su cerebro. Siempre está pensando en el mejor ángulo y en que forma  la incidencia de la luz afectaría tal o cual motivo. Esto es algo que se logra con mucha práctica y experiencia pero les aseguro que se llega a tal grado que a veces los parámetros se colocan sólos sin siquiera mirar el fotómetro y sabiendo de antemano que la luz estará perfecta.
A veces mis alumnos se asustan por todos los tecnicismos que explico pero pierden el miedo cuando pasamos a la práctica y ven que de eso se trata la cosa, de práctica, de llevarse la cámara a los ojos con la idea de la foto final ya preconcebida. Si estamos fotografiando acción sabemos que lo mas importante es la velocidad de obturación que nos permitirá congelar la misma, si fotografiamos paisajes lo mas importante es la profundidad de campo, es decir el diafragma, que cuanto mas cerrado esté nos dará foco desde uno o dos metros hasta el infinito. Al trabajar con flashes el fotómetro de la cámara deja de ser útil y empiezan a servir otros factores de medición que exceden esta nota. En definitiva la técnica por si sola no sirve de nada a la hora de realizar una buena fotografía porque obtendremos justamente eso: una foto técnicamente perfecta pero que no dice nada.

Hay tres criterios fundamentales a seguir para lograr que la fotografía no termine archivada en el disco rígido de la PC y si colgada y enmarcada, son los siguientes:

1) Lograr una luz excelente. Si se trata de un paisaje ver a qué hora del día se logra la mejor luz (generalmente al amanecer y al atarcer), si es un retrato o bodegón colocar las luces de manera correcta, suaves para una persona jóven y algo mas dura para una persona mayor.

2) Buena composición. En fotografía no me voy a cansar de repetir que “menos es mas”. El observador de nuestra foto debe poder discernir a primera vista que es lo que nos impactó a nosotros cuando tomamos la foto. La “lectura” debe ser sumamente sencilla y no sirven esas fotos donde debemos explicar que aquél puntito rojo que está detrás del lobo marino en mar del plata es nuestra sobrinita. Obviemos las fotos abarrotadas de cosas que no aportan nada a la imagen. Que el peso visial sea uno y fácilmente distinguible.

3) Mostrar algo interesante. Puede ser algo común pero visto de un punto de vista diferente. Las fotos de turista y del profesional se diferencian porque el turista se deja llevar por la primer emoción y dispara a lo loco y el profesional se toma el tiempo para buscar el mejor ángulo, punto de vista y luz, dándole interès a algo que posiblemente no lo tenga tanto por si mismo. Cuantas fotos de la Torre Eifeel existen? Millones… realmente buenas?… muy pocas.

Sigan estos tres consejos y no les prometo que logren fotos perfectas ya que no creo en la perfección, pero les aseguro que sus fotos tendrán algo que decir o lo que es mejor, Ustedes podrán expresarse a través de sus imágenes.

Anuncios

El estilo fotográfico, por Walter Belfiore

Un aspecto importantísimo en la búsqueda de la creatividad fotográfica es descubrir nuestro propio estilo a partir de la composición, la iluminación, el color, el encuadre, etc. Estos elementos permiten controlar la imagen final necesitando práctica e investigación para dominarlos plenamente. De todas formas, decidir que fotografiar y como hacerlo va más allá de la técnica y entra en el campo exclusivo de la creatividad personal.  La percepción de las imágenes es pura subjetividad  y hasta un simple detalle puede convertirse en un buen motivo si logramos plasmar en la fotografía el sentimiento que despierta en nosotros.

Una forma de ampliar esta percepción es el estudio general de las artes visuales como la pintura, el dibujo y la escultura, siendo muy recomendable además ver fotografía de artistas consagrados para decantarnos por algún estilo en particular. No me refiero a la imitación pura la cual es contraproducente, sinó a explicitar nuestras preferencias estéticas logrando así dejarnos llevar por el sentimiento a la hora de oprimir el obturador.  El peligro de una excesiva influencia puede llevarnos a intentar copiar la obra de otros fotógrafos lo cuál impedirá que desarrollemos un estilo propio. Yo creo que la mejor fuente de inspiración es el trabajo, cuyos aciertos y errores nos permitirán mejorar nuestro estilo o visión del entorno fotográfico. Personalmente creo que todo es “fotografiable” si ponemos el corazón y la cabeza en ello y sobre todo si no tenemos miedo a experimentar, la tecnología digital es muy adecuada para este tipo de experimentación debido a la posibilidad de ver al instante y a bajo costo, la toma realizada.

Un poco de historia
La fotografía artística nace aproximadamente en 1860 en el Reino Unido. Los fotógrafos ansiaban un reconocimiento igual al de los pintores lo cuál generaba acalorada disputa entre ambos ya que los segundos consideraban a la fotografía como un mero entretenimiento o a lo sumo una nueva ciencia. Más o menos por esa misma época nace el pictorialismo que se extiende casi hasta fines de la primera Guerra Mundial. Este movimiento surge como reacción a la fotografía de aficionados, considerada vulgar y se renuncia definitivamente a la imitación de la pintura que se venía haciendo hasta el momento.
Tan convencidos estaban los representantes de este movimiento que la fotografía podía ser un arte totalmente distinto a la pintura, que en una época donde los fabricantes de opticas se esforzaban por mejorar la resolución de los objetivos, los fotógrafos buscaban todo lo contrario, es decir, obtener imágenes con poca nitidez llegando incluso a utilizar la técnica de golpear el trípode varias veces durante la exposición para obtener fotografías poco definidas. Recordemos que en esta época la sensibilidad de los soportes fotográficos no solían superar 1 grado ASA de sensibilidad, por lo cual cualquier exposición requería tiempos de dos o tres minutos como mínimo para generar una imagen. También se pusieron de moda las cámaras estenopeicas, que en lugar de objetivo tenían un simple agujerito. Hoy a esta técnica se la podría emparentar con la Lomografía, aunque esto es discutible y en todo caso material para otro artículo.

En la actualidad, podríamos decir que existen tantos estilos como fotógrafos, pero para no exagerar se suelen agrupar en:  Naturalismo, cuyo postulado principal indica que la escena debe tener nitidez sólo en una parte desenfocando totalmente el resto. Nuevo Realismo, estilo surgido en 1920 y que intentaba confrontar con el pictorialismo, ya que se resaltaban los detallles lo más posible en temas que mayormente tenían que ver con la naturaleza. Documentalismo, técnica ligada al periodismo gráfico donde no importa tanto el encuadre como “captar el momento”. Surrealismo,  son imágenes sugerentes y metafóricas que describen una realidad no necesariamente ligada al motivo fotografiado. Generalmente se trabaja con fotomontajes. Dinamismo, cuyas imágenes se caracterizan por destacar el movimiento mediante tiempos largos de obturación. Simbolismo, romanticismo, etc, etc.
Como ven la lista es larga y lo único importante es no encasillar nuestro trabajo, de eso se encargarán los teóricos de turno. Nosotros sólo debemos preocuparnos por lo más importante, mucho más allá de estilos y tendencias, y esto es simplemente hacer las fotos que nos guste de la forma que se nos ocurra sin imponernos límites creativos de ningún tipo.