Archivo de la etiqueta: Fiambala

El viento (como la hice)

Al pie de las Termas de Fiambalá en la Rioja existen grandes extensiones desérticas de arena o dunas. Es casi imposible acercarse demasisado sin vehículos apropiados pero nuestro equipo  contaba con una 4×4 y una tarde algo ventosa luego de un arduo día de trabajo y de andar por caminos de ripio decidí hacer una sesión casi improvisada que no duró mas de media hora…

La foto que hoy muestro es una de las últimas que edité de la serie de “la duna” como suelo llamar a esa sesión y si bien había viento no era tan fuente como parece. Mucha de la arena que vuela se debe a que otra modelo, oficiando de asistente, la arrojaba al aire a cada indicación mía.

Las manos como verán son protagonistas indiscutidas de esta imagen que el blanco y negro contrastado ayuda definir. La expresividad corporal no es un tema menor en este tipo de fotografía por lo que siempre prefiero trabajar con modelos que hagan danza o que sean actrices, que puedan potenciar una imagen con la postura del cuerpo o las manos.

No me interesa el desnudo por el desnudo mismo porque es algo demasiado trillado – y aunque no reniego de la fotografía de estudio me emociona mas el cuerpo en la naturaleza como complemento vital del paisaje.

TECNICA
Trabajar en exteriores con viento y arena tiene sus bemoles. No es posible usar sombrillas ya que saldrían volando. Para los casos en que debamos suavizar sombras, quitarlas de un rostro o incluso resaltarlo,  lo mejor es usar pantallas reflectantes o un flash de mano con capuchón difusor disparado en forma remota desde abajo hacia arriba para evitar sombras en el suelo.

El cuerpo réflex y los lentes se llenan de arena,  si se usa un zoom tratar de no variar mucho la focal para evitar que el desplazamiento arrastre la arena hacia el interior de algunos objetivos cuyo desplazamiento zoom es externo. Los filtros UV son casi imprescindibles para proteger las ópticas y al terminar la sesión y antes de quitar o cambiar lentes sopletear con aire (comprimido o de una perita) el cuerpo y los objetivos, luego usar un cepillo suave para remover lo que pueda quedar y finalmente desmontar lente  y limpiar el espejo con la misma técnica si fuera necesario.

Las DSRL de gama media soportan perfectamente este tipo de trabajos, ni hablar de las de gama alta con las que incluso se puede hacer fotografías debajo de una llovizna tenue por algunos minutos. Los lentes son los que mas sufren y llegado el caso, si algún motor de enfoque decide llegar a su fin… nos quedan las fotos.

Anuncios