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Desnudo Artístico: Guía práctica para trabajar con modelos

Muchos fotógrafos están volcándose al desnudo artístico, una disciplina que existe casi desde el momento en que se inventó la fotografía pero que sigue siendo la asignatura pendiente de muchos y cuando la encaran existe un cierto temor o inseguridad.
Yo contaré aquí mi experiencia brevemente confiando en que pueda servirle a quién se inicia.

Empecé en esto del desnudo artístico hace unos diez años pero soy fotógrafo desde que tengo memoria. Ya revelaba mis propias fotos en blanco y negro a los diez años y pasé por todos los estilos empezando por paisajes, arquitectura, macrofotografía, naturaleza y retratos… siempre admiré la obra de Jeanloup Sieff y Helmut Newton entre otros grandes exponentes del género y me pareció interesante incursionar en el tema.

Recuerdo haber puesto un aviso en una página de casting buscando modelo, de preferencia bailarina… no tenía mucha experiencia en el tema como les digo y pensé que el cuerpo estilizado de una bailarina iría bien con las fotos que tenía en mente. Luego me di cuenta que no importa demasiado un cuerpo perfecto sinó la actitud ante la cámara.

Al aviso respondieron por mails varias postulantes, incluso algunas enviaron sus fotos desnudas, cosa que en realidad no solicité y no creo conveniente hacer. Me di cuenta que la mayoría no eran modelos sinó mas bien promotoras o mujeres que querían incursionar como yo en esta disciplina por primera vez. Algunas me ofrecieron hacer intercambio TFCD (algo así como su tiempo por el CD con las fotos) porque como digo necesitaban buenas fotos para iniciarse en el posado artístico. Preferí descartar el intercambio para no sentirme obligado a nada y le pagué a una modelo que además de bailarina era actriz. La sesión prevista en unas dos horas se prolongó casi cinco porque nos pusimos a charlar de arte y ella sabía bastante del tema y amaba lo que hacía…

Esto es fundamental, amar lo que se está haciendo porque si es solo el dinero lo que mueve a la modelo difícilmente se logre algo mas que un par de buenas fotos, y eso solamente si el fotógrafo es muy bueno. Me gusta pensar que el éxito de una buena sesión de desnudo se debe tanto a la modelo como al fotógrafo en partes iguales y no estoy cerrado para nada a las modelos con iniciativa, al contrario.

Otra tema fundamental en cualquier sesión es tener una idea previa de lo que quiere lograrse. A veces suelo dibujar poses o ideas de como quiero que incida  la luz sobre el cuerpo. Lo importante es demostrar seguridad durante toda la sesión y trabajar rápido teniendo los planos predefinidos así ahorramos tiempo y transmitimos seguridad si es la primera vez que trabajamos con la modelo.

Si es la primera vez además es casi obligatorio la presencia de otra mujer, ya sea de asistente o maquilladora. Esto genera confianza y soltura y ambas son fundamentales para quién se desnuda por primera vez ante nuestra cámara.

Está bueno de vez en cuando realizar una Jam libre jugando solo con la luz y poses pero esto nunca sale bien si no se trabajó previamente con la modelo y no existe cierto grado de complicidad que como ya dije solo se logra con la confianza y esta viene de la mano de la calidad del trabajo que realizamos además del buen trato.

Debemos respetar la intimidad de la modelo siempre, es decir… no fotografiarla mientras se desnuda o cambia, no es profesional.
También ser consciente que una sesión puede ser agotadora, dependiendo el tipo de poses que pidamos.  Por lo general si es en estudio no pasar de un par de horas de sesión y respetar el descanso de la modelo, transcurrido ese tiempo, primero porque indefectiblemente el cansancio se va a notar en las fotos y segundo porque posar es un trabajo mental que requiere estar atento al fotógrafo y una modelo relajada y descansada se va a sentir mejor y por consiguiente con mas ganas de hacer fotos. Ni hablar si trabajamos en exteriores donde exponer la piel desnuda al sol no debiera sobrepasar los diez o quince minutos. La comodidad de la modelo es fundamental.

Mostrar algunas fotos de la sesión mientras se realizan puede servir para incentivar, no suelo mostrar todas, sólo las que realmente me gustan y cuando lo hago logro que la modelo se sienta mas segura y tranquila con el trabajo que estamos realizando.

Nunca, bajo ninguna circunstancia permitir que novios, maridos o amantes entren al set o locación ya que la modelo por lo general se siente cohibida ante ellos y busca constantemente la aprobación con la mirada ante algún requerimiento nuestro. Me pasó sólo dos veces y de esas sesiones no conservo ninguna foto porque la modelo no logró relajarse… o sea que perdí el tiempo.

Hacer firmar siempre un contrato bien específico sobre la cesión de las imágenes, ya se trate de una sesión paga o de intercambio. En este debe estar especificado que se hará con las fotos y los permisos para su uso… en internet hay varios contratos tipo por lo que no me extenderé en este punto. Solo diré que sin contrato puede pasar que al cabo de un tiempo la modelo se ponga de novio con alguien celoso, o consiga algún trabajo (no como modelo) y tema que googleando su nombre aparezcan sus desnudos y sus jefes los encuentren. Es una buena práctica no usar nunca el nombre real de la modelo cuando se publican fotos en internet, salvo que ella lo pida específicamente porque piensa hacer del modelaje su carrera. Yo personalmente creo que nadie debe renegar de su pasado mucho menos si se trata de un trabajo artístico pero también me pasó haberle realizado fotos a amigas que luego me pidieron que por favor las quite. También es una pérdida de tiempo y una pena por el material que ya no puede mostrarse…
Por eso: siempre tener un contrato de cesión de imagen firmado aunque estemos trabajando con una conocida que no es modelo profesional. Esto no significa que llegado el caso uno sea inflexible pero ayuda a que estos pedidos de quitar fotos no sean tan relevantes.

No trabajar nunca con alguien que llega a la sesión sin ganas, mejor guardar todo y cancelar. Me pasó hace poco que una modelo me pidió por medio de un conocido que yo le hiciera unas fotos y llegó a la sesión con muy mal ánimo y sin dormir pero el colmo fue cuando en un momento y ante un pedido mio me contestó “-ya estoy cansada de las poses para revistas masculinas.” –cosa que yo no hago- … Luego para rematarla y a los pocos minuto le pedí que usara una prenda oscura y ella me contestó “-esa ya la usé en otra foto.” Obviamente dejé de hacerle fotos y a pesar que las pocas que publiqué tuvieron bastante éxito y le consiguieron  trabajo como modelo,  descubrí que la modelo era mas bien  promotora y créanme, son cosas muy distintas.

En síntesis, traten de conocer a la modelo previamente a la sesión de fotos, mediante un café en un lugar público es lo ideal. Ahí se aclaran todas las dudas de ambas partes y se decide ya sobre seguro si se hará la sesión con esa persona o no.

No es tan importante una belleza impactante ya que por experiencia se que esas bellezas por lo general están bien para la pasarela pero no para posar desnudas ante una cámara. Para posar vale muchísimo mas la actitud que la belleza física, lo sé porque lo comprobé muchísimas veces… Hay mujeres bonitas que deslumbran ante la cámara y mujeres hermosas que no logran soltarse en ningún momento …

Posar desnuda no es para cualquiera, se requiere carisma, profesionalismo y un sentido total de la estética para entender lo que el fotógrafo desea plasmar. Cuando damos con una modelo que además de estas condiciones es tan bella por dentro como por fuera es normal que se convierta en nuestra musa y la tengamos presente para la mayoría de nuestros proyectos artísticos.

Una buena opción para los que se inician es asistir a talleres ya que ahí tienen resuelto gran parte de los problemas y pueden ir tomando confianza de la mano de profesionales. En un taller de Desnudo Artístico además de tener resuelto el tema casting, locación, iluminación, poses y demás,  el organizador se asegurará de asistirlos para que logren las mejores fotos y les dará libertad creativa… por supuesto hay que saber elegir a que taller asistir.

Un último consejo, esta vez para las modelos: Tengan cuidado! Muchos se compran una cámara réflex y ya se consideran fotógrafos cuando lo único que son es “poseedores de una cámara réflex”.

Si las convocan busquen la obra del fotógrafo en cuestión googleando su nombre. Si no les gusta lo que ven piensen que en definitiva es su imagen la que estará en juego, una mala foto siempre va a quedar así – tanto como una buena. Si no encuentran su obra publicada –algunos no suelen publicar en internet- consulten a otros fotógrafos y modelos que experiencia tuvieron… Y si están empezando de manera profesional en el modelaje artístico es mucho más importante descartar los “malos fotógrafos” ya que necesitan tener uno o varios portfolios de calidad y en este caso puede ser interesante trabajar con el sistema de intercambio pero eligiendo ustedes al fotógrafo en lugar de trabajar con cualquier fotógrafo aunque el trabajo sea remunerado.

Si recién comienzan su carrera como modelos, y contactan un fotógrafo que les guste y que tenga trayectoria, el trabajo por intercambio es la opción mas razonable ya que de lo contrario deberán pagar Uds. un portfolio de calidad y el mismo no será barato como no es barato contratar modelos reconocidas.

NOTA: No utilicé en este artículo desnudos totales porque la normativa de facebook no lo permite. Mis obras sin censura pueden verse en

https://500px.com/walterbelfioreph

La vida en Blanco y Negro

La vida, al igual que una buena foto en blanco y negro, está compuesta por blancos, negros y un montón de grises en el medio… No se preocupen, no voy a hablar de la vida, sí de fotografía y más precisamente de la fotografía monocroma, que sigue siendo mi favorita, aunque no reniego para nada del color.

Mi amigo Ted Grant solía decirme que “…al fotografiar personas en color, sólo estás fotografiando su ropa, mientras que al hacerlo en blanco y negro, fotografías sus almas”. Yo, siendo más realista, menos poético y más práctico, opino que el monocromo es ideal para resaltar las formas y contrastes sin que el color actúe sobre nuestra percepción sicológica del todo. El estudio de los colores y sus efectos sobre los seres humanos escapa por lejos a esta nota, sólo voy a decir que algunos colores hasta tienen efectos físiológicos, tal el caso del rojo que acelera el ritmo cardíaco y está asociado al amor y la pasión. Tanto el blanco como el negro son “no colores”, el primero remite a la pureza, a lo espacioso a la nada y el negro a la muerte, poder, elegancia y misterio.

Conociendo el efecto de los colores sobre la siquis, el buen fotógrafo puede estimular a conveniencia el efecto generado en el observador de su obra. No es menos artístico por cierto el uso del color pero es ante este “manejo” del observador que muchos puristas ponen el grito en el cielo.

En monocromo los efectos se logran con el contraste, con la eliminación de tonos y por la buena utilización de la luz. Los grandes directores de la corriente neorrealista del cine italiano como De Sica, Fellini, Rosellini, Visconti y demás son la piedra basal de la obra de muchos maestros de la fotografía y a su vez ellos fueron influidos por fotógrafos como Brassai y Koudelka (googlear cualquiera de estos nombres en imágenes y verán a lo que me refiero).

El cine de Hollywood de los años 40 a los 60 también influyó lo suyo en la estética y forma de iluminar de grandes maestros mas contemporáneos como Helmut Newton y David Bailey.

Como regla general, el blanco y negro se utiliza para resaltar la forma por sobre el contenido y está más ligado a lo “simple”. Por esto mismo es fundamental el buen dominio de las luces y la composición para lograr fotos impactantes. Ya no dependemos de los colores que llevan la vista hacia donde pretendemos. Si queremos lograr fotos monocromas excelentes debemos utilizar trucos (como en la vida misma) para hacer resaltar el sujeto de un entorno oscuro, ya sea por detalle, contraste, claroscuro o manejo del color dependiendo sólo de sus gamas de grises o sencillamente eliminando esas gamas intermedias.

Una buena fotografía monocroma quedará en la retina y en nuestro recuerdo por  mucho tiempo porque aunque la vida transcurre en color se asemeja mucho a una foto en  blanco y negro…

Estatuas (como la hice)

Siempre me gustó el contrapunto de la piel suave y lo áspero (paredes gastadas y añosas, piedras, arena…). En este caso las estatuas del gran escultor José Fioravanti (Monumento a La Bandera, Rosario) fueron el disparador de la idea.

Hace varios años atrás trabajaba en la venta de productos especiales para empresas y un día me comentaron que en uno de los depósitos había “unas estatuas”. Siempre me gustó el arte y fui a verlas,  grande fue mi sorpresa cuando me encontré con originales de verdaderas obras de arte.

Ver esas estatuas me llevó a imaginar la foto en forma inmediata. En esa época trabajaba bastante con Laura, una modelo y bailarina que vivía cerca de casa. La llamé un viernes y quedamos para el sábado siguiente por la mañana.

Ese día en el depósito solo estaba el cuidador, un conocido que me franquearía el acceso ya que en la empresa no se trabajaba. Laura llegó temprano, tomamos un café y fuimos al lugar pero nos encontramos con una señora mayor que estaba catalogando las piezas de arte… no habíamos contado con ello y por supuesto no podía desnudar a Laura y hacer las fotos ante esta persona ya que lo mas probable fuera que no entendiera nada. Esperamos…

Un par de hora después -o cuatro cafés mas tarde- me avisaron que la dama había partido y teníamos vía libre. Yo ya había tomado nota mental que en depósito había buena luz ya que el techo tenía sectores de material transparente que difuminaba muy bien la luz suavizándola.

Trabajé rápido desde lo alto de una escalera de madera con un angular de 24 mm y una sensibilidad de 400 ISO logrando una apertura de diafragma que me permitió un foco completo.

Lo cómico del caso es que el cuidador del lugar, se aparecía a cada rato para ver si precisábamos algo y la verdad es que solo lo hacía para ver la desnudez de la modelo, cosas que pasan y es conveniente evitar pero en este caso no estaba en mi estudio y me era bastante difícil … ante las interrupciones decidimos apurar la cosa y en unos veinte minutos obtuve las fotos que necesitaba.

Trabajar rápido en lugares que no podemos cerrar, en exteriores o locaciones donde puede irrumpir algún descolgado es parte del oficio de quién se dedica a este tipo de fotografía y para trabajar rápido lo que se necesita es tener muy en claro que se quiere lograr fotográficamente sin vacilar. Suelo trabajar con dibujos o bocetos que hago, muy rudimentarios cuando preparo una sesión habiendo visto previamente el lugar, en este caso no hicieron falta.

La mujer de piedra (como la hice)

Era el último día de fotos, luego de casi una semana de trabajar en La Rioja y Catamarca para el libro que estoy preparando sobre desnudo artístico en paisajes naturales. El cansancio se empezaba a notar sobre todo por las muchas horas transcurridas arriba del vehículo para llegar a los lugares previstos, lugares a los que no siempre es posible llegar a tiempo, es decir a la mejor hora para realizar fotos. Esto lo sabía antes de iniciar el proyecto y también sabía que en fotografía de alta montaña con modelos es fundamental trabajar rápido en primer lugar para no exponer a la modelo al frío, viento o sol. Este último quema bastante mas a casi 4000 metros de altura que al nivel del mar.

El viento es otro impedimento a la hora de querer usar iluminación artificial para rellenar las sombras que nos depara la natural en los horarios menos aconsejados, según comenté. Ni pensar en usar sombrillas porque se vuelan y los flashes de estudio sufren demasiado con la arena, la solución que decidí aplicar fue llevar dos flashes de mano con sus respectivos synchro, flashes que eran manipulados por asistentes por lo que dije de la velocidad necesaria en hacer las fotos… Cuando estás en medio de la nada (léase montaña, desierto, camino de ripio) y debes hacer muchos kilómetros para llegar al hotel, no puedes arriesgarte a que te sorprenda la noche o una tormenta. Mucho menos arriesgar a las modelos.

Abreviando, esta foto fue la última de casi 500 tomas obtenidas en una semana y la hicimos en un lugar de las sierras de Córdoba denominado “Los túneles de Chancaní”, casi en Los Gigantes, la cadena montañosa mas alta de esa provincia. Lo que se ve abajo es La Rioja y el camino por el cual llegamos a Córdoba. Nos faltaban muchos kilómetros para llegar a Tanti donde haríamos noche antes de emprender el regreso a Buenos Aires por lo que había que ser muy rápido, para variar…

La luz ya estaba muy baja y aunque agradable en temperatura de color, algo de la sombra del árbol de la izquierda caía sobre el cuerpo de la modelo por lo que una asistente sostuvo un Speedlite 580 con un difusor a unos tres metros de ella desde una posición muy baja con el doble fin de rellenar las sombras y dibujar mejor las piedras del ripio. Detrás de la modelo se ve un espacio de luz en el balcón pero debajo había casi 1500 metros de caída libre por lo que sin duda preferí la solución del flash… ella también.

Revisé la toma en el display como hago habitualmente (si algo no me gusta borro al instante, no acostumbro a llenar tarjetas con fotos defectuosas porque luego se pierde mucho tiempo en bajarlas y en seleccionar las buenas) y me pareció correcta y con muy buena luz.

Llegado a mi estudio y viéndola en un monitor de 24 pulgadas (que es muchísimo mas que las 3 pulgadas del display de la cámara) noté con horror que la luz del flash había generado sombra detrás de los brazos  y una piedra delante, dada la posición baja, una sombra en una rodilla.

Descarté la foto por bastante tiempo pero no la borré porque a veces a las fotos hay que dejarlas madurar, como al buen vino y si no la borré al momento de hacerla es difícil que lo haga cuando las descargo. Hoy después de bastante tiempo di con esta toma y se me ocurrió “rescatarla” … pensé “ya que hay tanta piedra delante de la modelo por que no intentar seguir la textura en el cuerpo?…”

Esta es la historia de “La mujer de piedra” título para nada original sin duda… hasta la próxima nota!

El retrato creativo

Se entiende por retrato creativo aquel que logra transmitirnos, además de los rasgos fisonómicos del retratado, su personalidad y estado de ánimo, un intento de definición podría ser este: “Es el que reúne una serie de iniciativas artísticas en torno a la idea de mostrar no sólo las cualidades fisonómicas, sino más bien el carácter o estado anímico de la persona retratada.”

Es fundamental, por lo expresado, conocer algunos aspectos de la persona que está ante nuestro objetivo si queremos lograr una fotografía expresiva y no solamente una simple instantánea,  si la persona es conocida  mucho mejor porque ya sabemos cuál es su carácter y podemos enfatizar el mismo con el uso de la luz. Por ejemplo, si vamos a fotografiar a una persona de fuerte personalidad es conveniente usar una luz acorde, es decir, no demasiado suavizada para resaltar el rostro, creando algunas sombras y colocando la cámara un poco abajo del plano de los ojos dando mayor importancia y énfasis mediante el simple cambio de perspectiva al modelo.

Si por el contrario estamos frente a una persona de carácter delicado es mejor utilizar una luz acorde y la cámara a la altura de los ojos enfatizando los mismos.
En este punto cabe recordar que el centro de interés de todo buen retrato siempre se encuentra en los ojos, estos son los que expresan el estado de ánimo de la persona mucho más que una mueca o sonrisa. Los ojos no mienten, el foco siempre debe estar clavado en ellos y se hace indispensable resaltarlos con algún brillo utilizando un flash a mínima potencia. Esto es válido también para fotos en exteriores. Un excelente retrato con los ojos apagados, en verdad no tiene nada de excelente… no se si me entienden.

Nunca debe usarse para retratos un flash directo, como no sea a mínima potencia y en exteriores por lo dicho anteriormente con respecto a resaltar el brillo de los ojos ya que este tipo de luz aplana la imagen.

Por el contrario, conviene una luz principal lateral para darle mayor relieve al rostro y sobre todo si queremos resaltar arrugas en una persona mayor. Si no contamos con un flash extra, una buena opción es utilizar como fuente de luz principal, la que entre por una ventana, acercando a la persona a la misma y suavizándola sencillamente cerrando las cortinas, obviamente dando por supuesto que las mismas sean blancas.

Un método poco conocido y que particularmente uso con mucho éxito para suavizar la imagen y darle un aire de ensoñación es empañar el objetivo con mi propio aliento y disparar varias tomas hasta que el mismo se evapore… (si quieren conocer otros trucos excelentes y que no están en los libros recuerden que está abierta la inscripción al Taller de Retrato Creativo…).

Dónde ubiquemos la cámara es otro punto fundamental que nos permite mostrar fortaleza o desolación. No es lo mismo por ejemplo, fotografiar a una persona con la cámara al nivel de los ojos que desde abajo hacia arriba (enfatizándola) o desde arriba hacia abajo (minimizándola, creando cierta sensación de encierro y soledad). La posición de la cámara como podemos ver, es fundamental y cambia completamente el resultado y sentimiento de la imagen final.

Lograr un retrato natural es muy simple y mi técnica es decirle a la persona que baje la mirada o mire a un costado y sólo mire a cámara a mi requerimiento, logramos una expresión mucho más natural y fresca que si la tenemos posando mientras hacemos los ajustes de foco y encuadramos correctamente. También debemos tener en cuenta el fondo, cerremos el plano lo más posible y si la cámara es una compacta sencilla y no permite hacer desenfoques, fijémonos bien que en el fondo no aparezcan demasiados puntos de distracción. Un buen retrato debe ser simple y armonioso, preferentemente sobre un fondo neutro (blanco, gris, negro). Si los ojos tienen fuerza y son claros podemos cerrar mas el cuadro y enfatizarlos ganando impacto visual.

Un pintor empieza sin nada y va añadiendo elementos hasta que consigue la imagen perfecta. Un fotógrafoempieza con todo y va quitando cosas hasta que obtiene la imagen perfecta.
Esto se llama síntesis fotográfica y me da pie a unas de mis frases favoritas, frases que mis alumnos ya conocen de memoria:
“En fotografía, menos es siempre más…”

 

El peso de la muerte

No suelo ponerle título a mis fotos, prefiero que ellas hablen por si mismas generando en cada uno lo que les parezca. En este caso debí titular el post y traté de recordar en que pensaba al tomarla, de ahí el título, tal vez poco original pero bastante representativo …

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“Piel y Piedra” algunas fotos …

Todas las fotos de esta galería fueron realizadas en septiembre-octubre de 2014 en Salta, La Rioja y Catamarca. Todos los derechos reservados ©  Walter Belfiore

Si desea contactarse conmigo puede hacerlo escribiendo a  walterbelfioreph@gmail.com