Archivo de la etiqueta: fotografía artística

Apuntes sobre Arte fotográfico I

La inmediatez de la fotografía hace que a veces se olvide lo esencial que pasa por tomarnos el tiempo necesario para agudizar la percepción. Una imagen tomada una y mil veces de un mismo lugar adquiere otra fuerza si el fotógrafo “se demoró” a la espera del momento justo. Contra lo que suele pensarse la mayoría de las grandes fotos fueron  “meditadas” … no me refiero por supuesto a las fotos de prensa, estoy pensando en Brassai y sus callecitas de París, en Ansel Adams y sus paisajes y en la gran mayoría de los grandes maestros del desnudo artístico como JeanLoup Sieff, Bill Brandt, Demarchelier, Andreas Bistenich, Helmut Newton y tantos otros, cuya fotografía aunque no lo parezca tiene una concepción cerebral previa para parecer tan espontáneas.
Muchísimas veces la foto requiere que el fotógrafo se demore para lograr captar el momento justo y es aquí donde se hace la gran diferencia entre la fotografía documental y la artística. Debemos detenernos y pensar cuál será la mejor luz para tal o cual motivo ya que los cambios de la misma van esculpiendo con su movimiento las formas y relieves. Jugar con las texturas, los mejores planos o el mejor encuadre. Debemos pasar por un lugar fotografiable varias veces y a distintas horas del día buscando la incidencia de la luz mas adecuada para captar la mejor imagen o la que se adapte a nuestro gusto ya que como todo arte la fotografía es totalmente subjetiva y en primer lugar debe gustarnos a nosotros.

 

No hagamos fotos para agradar a nadie, hagámosla para que nos agrade en primera instancia a nosotros mismos ya que si no logramos eso de poco sirven los halagos que cosechemos. Si trabajamos duro y nos gusta lo que hacemos, si no imitamos a nadie, si somos originales y nos guía la pasión no podemos fallar. Conozco mucha gente con títulos y varios premios en su haber que trabajan sólo bajo la consigna de “seguir la moda”, no respeto en absoluto eso, los grandes maestros de la fotografía siguen vigentes aún hoy, y al realizar su obra no estaban siguiendo nada más que el dictado de su corazón, ni pensaban en perpetuarse. Los  que trabajan siguiendo tendencias van a desaparecer y es una suerte que lo hagan en beneficio de este arte al que aún hoy muchos le quieren negar su espacio bien ganado.  Suelo repetir que no por tener lapiceras se es escritor, porque si así fuera y debido a la gran proliferación de cámaras digitales en todos los hogares hoy tendríamos un montón de artistas nuevos y no es así. Considero que la palabra fotógrafo debe tener la misma importancia que la palabra escritor, pero no la tiene. Muchas veces mirando una foto derramé una lágrima de emoción o me quedé petrificado y admirado por lo que la capacidad de asombro sigue intacta, buenas noticias sin duda para quién cree haberlo visto todo, vivido todo … nada tan incierto. Sigo aprendiendo y me sigo emocionando con la mirada de otros, miradas que ajustan y afinan la mia propia ya que por definición soy un tipo que vive desenfocado de la realidad que sólo soporta a través de la mirada de ese rectángulo pequeñito llamado ocular.
Aprendamos todo lo que podamos sobre fotografía pero no olvidemos lo fundamental que es “descubrir la imagen” saber mirar el entorno cotidiano sin ataduras ni autocensura. El mundo es una gran cuadrícula cambiante y el arte del fotógrafo radica en saber tomar el rectángulo preciso de esa cuadrícula, en el momento justo. La técnica es sumamente importante si la preceden el corazón y el sentimiento, sino no vale demasiado ya que lograremos fotos  técnicamente perfectas que no digan nada y de esas ya existen millones.

Aprendamos a dominar la luz natural porque para eso somos fotógrafos. Salgamos de la seguridad y chatura de los estudios -a menos que nos dediquemos a realizar books o retratos comerciales-. Prescindamos de una parafernalia de objetivos y trabajemos solo con el que nos de mayor calidad y luminosidad. Ya lo decía Capa “…si la foto no es lo suficientemente buena es que no estabas lo suficientemente cerca…”. El acercarte al modelo permite además interactuar mejor con el mismo si estamos haciendo retratos o desnudo artístico. Las fotos son mucho mejores cuando se logra interactuar con la persona que está delante de nuestra cámara, si no me creen pregúntenle a Steve McCurry…

Conozco gente que vive obsesionada por los histogramas, los objetivos, las tablitas de hiperfocales, la edición… y se olvidan de la fotografía misma, en la historia que quieren contar con la imagen, esto es un gran error porque a fin de cuentas el arte –como la vida- está en la mente del espectador.

El autor de esta nota además de dedicarse a la fotografía artística y publicitaria, dicta cursos sobre distintos aspectos relacionados a la misma y escribe artículos en revistas y sitios web especializados.

Anuncios

No importa la cámara, importa la foto

La fotografía se convierte en arte cuando podemos dejar de lado cuestiones técnicas que por supuesto deben ser dominadas con anterioridad al disparo.  Lo verdaderamente importante es lograr transmitir el mensaje que queremos y los tecnicismos al momento de la toma atentan contra la concreción de ese objetivo al igual que el exceso de edición de una fotografía.  Una analogía podría ser el escritor que de tanto corregir utilizando la facilidad que le brinda la tecnología, pierde el impulso original, ese impulso que en un primer momento le hizo utilizar una palabra que luego ante múltiples modificaciones fue sustituida por lo políticamente correcto, perdiendo con ello en muchos casos la espotaneidad, y eso se nota.

No dudo que el exceso de edición puede generar obras magníficas donde el autor igual logra expresar una idea surrealista o no pero hay que saber diferenciar al artista fotógrafo del artista digital.

Henry Cartier Bresson salía a fotografiar con su Leica como única herramienta de expresión, a lo sumo llevaba dos si estaba cubriendo un reportaje, lo mismo se puede decir de Jeanloup Sieff quién afirmaba que el exceso de análisis mataba las emociones  y ni que hablar de Brassai que salía a fotografiar las callecitas de París de noche, solo acompañado por su cámara de cajón.

Lo intuitivo suele prevalecer en la fotografía artística pero suele haber honrosas excepciones como la del Maestro Pedro Luis Raota, tan criticado por elaborar demasiado sus tomas. El decía:
“Un fotógrafo imagina una imagen, y si esa imagen no existe, la creará como un director de cine…”
Convengamos que aún en este caso la imagen ya estaba en la cabeza del autor y basta con ver la obra de este fotógrafo para darse cuenta que armadas o no, Raota decía con sus fotos lo que quería y todo el mundo lo entendía.

Me desvié un poco del concepto original de este artículo en donde pretendo explicar que vale mucho mas saber mirar el mundo que conocer absolutamente todas las reglas de composición o estar pendiente del último lanzamiento en equipo fotográfico.  La mejor cámara con el mejor objetivo no nos servirá de nada si nada tenemos para decir, si no sabemos descubrir el momento justo –ese del que hablaba Bresson-,  si no podemos discernir cual es la mejor calidad de luz o si tal o cual imagen debe ir mas o menos contrastada a efectos de dramatizarla o no.
Los grandes Maestros de la fotografía no andaban por la vida cargando mochilas aparatosas llenas de “periféricos”, iban livianos, mirando y viendo, que no son sinónimos créanme.

A los principiantes les digo que no se vuelvan locos por los equipos, elijan una cámara con la cual se sientan cómodos, que puedan llevar a cualquier lado (porque deberán hacer muchísimas fotos y ver muchísimas mas de otros autores para educar la mirada). Elijan un objetivo de la mejor calidad posible que cubra un rango focal no demasiado grande ya que estos últimos no tienen buena calidad. Es preferible un 18-105 (en un sensor APS-C) que un 18-200 ya que este último no rendirá bien ni en 18 ni en 200. Si van a comprar su primera réflex digital no se dejen engañar por los vendedores ni la publicidad, hay dos marcas que se pueden comprar tranquilamente Canon y Nikon, Nikon y Canon, todo lo demás son copias de desarrollos de estas dos grandes empresas… Por supuesto no estoy hablando ni de Leica ni de Hasseblad… estas cámaras merecen notas aparte.

Si no hacen naturaleza o deportes no gasten fortunas en un teleobjetivo. Si les gusta el retrato, el desnudo artístico, el reportaje social… con un 18-105 en APS-C ó un 24-70 en full frame, van sobrados.  Un flash?… solo si hacen sociales.

La mejor luz es la que nos brinda la naturaleza, solo hay que aprender a utilizarla, eligiendo la mejor hora (y calidad lumínica) y aprendiendo algunos trucos para filtrarla y convertir una luz dura de sol en suave. Los días nublados, contra lo que suele creerse son los mejores para hacer fotos en exteriores porque las nubes hacen de filtro natural evitando sombras duras. Incluso la noche abre un mar de posibilidades creativas, no me crean a mi, pregúntenle a Brassai…