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La vida en Blanco y Negro

La vida, al igual que una buena foto en blanco y negro, está compuesta por blancos, negros y un montón de grises en el medio… No se preocupen, no voy a hablar de la vida, sí de fotografía y más precisamente de la fotografía monocroma, que sigue siendo mi favorita, aunque no reniego para nada del color.

Mi amigo Ted Grant solía decirme que “…al fotografiar personas en color, sólo estás fotografiando su ropa, mientras que al hacerlo en blanco y negro, fotografías sus almas”. Yo, siendo más realista, menos poético y más práctico, opino que el monocromo es ideal para resaltar las formas y contrastes sin que el color actúe sobre nuestra percepción sicológica del todo. El estudio de los colores y sus efectos sobre los seres humanos escapa por lejos a esta nota, sólo voy a decir que algunos colores hasta tienen efectos físiológicos, tal el caso del rojo que acelera el ritmo cardíaco y está asociado al amor y la pasión. Tanto el blanco como el negro son “no colores”, el primero remite a la pureza, a lo espacioso a la nada y el negro a la muerte, poder, elegancia y misterio.

Conociendo el efecto de los colores sobre la siquis, el buen fotógrafo puede estimular a conveniencia el efecto generado en el observador de su obra. No es menos artístico por cierto el uso del color pero es ante este “manejo” del observador que muchos puristas ponen el grito en el cielo.

En monocromo los efectos se logran con el contraste, con la eliminación de tonos y por la buena utilización de la luz. Los grandes directores de la corriente neorrealista del cine italiano como De Sica, Fellini, Rosellini, Visconti y demás son la piedra basal de la obra de muchos maestros de la fotografía y a su vez ellos fueron influidos por fotógrafos como Brassai y Koudelka (googlear cualquiera de estos nombres en imágenes y verán a lo que me refiero).

El cine de Hollywood de los años 40 a los 60 también influyó lo suyo en la estética y forma de iluminar de grandes maestros mas contemporáneos como Helmut Newton y David Bailey.

Como regla general, el blanco y negro se utiliza para resaltar la forma por sobre el contenido y está más ligado a lo “simple”. Por esto mismo es fundamental el buen dominio de las luces y la composición para lograr fotos impactantes. Ya no dependemos de los colores que llevan la vista hacia donde pretendemos. Si queremos lograr fotos monocromas excelentes debemos utilizar trucos (como en la vida misma) para hacer resaltar el sujeto de un entorno oscuro, ya sea por detalle, contraste, claroscuro o manejo del color dependiendo sólo de sus gamas de grises o sencillamente eliminando esas gamas intermedias.

Una buena fotografía monocroma quedará en la retina y en nuestro recuerdo por  mucho tiempo porque aunque la vida transcurre en color se asemeja mucho a una foto en  blanco y negro…

La dama del río …

Me gusta realizar desnudos en exteriores y si hay agua mucho mejor.
La única luz que utilizo es la del sol y si bien algunas de estas fotos ya las conocen, otras son inéditas y pertenecen a una serie que di en llamar “La dama del río”.

I like to perform naked outdoors and if water is much better.
The only light that I use is the sun and while some of these pictures and familiar, others are unpublished and belong to a series that gave called “The Lady of the River.”

¿Por qué hago desnudo artístico?

También podría titular este post  “La razón por la que fotografío traseros” pero me pareció un poco fuerte para empezar y de todas formas voy a explicar ambas cuestiones ya que muchas personas me preguntan el porqué en mi cambio de estilo. Para todos lo que me lo preguntaron: amigos, alumnos y para mis lectores, intentaré una respuesta, se la merecen por la paciencia que me tienen …

Desde hace mas o menos cinco años años empecé a incursionar en el desnudo artístico, tímidamente en principio, no por el desnudo en si, sinó mas bien porque no sabía si estaba a la altura del tema, ya que mi obra anterior se basaba en retratos, paisajes y grandes caserones antiguos completamente vacíos, abandonados y derruídos.

Qué me llevaba a fotografiar bellos paisajes solitarios y casonas abandonadas?? Por qué me fascina todo lo que sea antiguo??… siendo que no necesariamente todo tiempo pasado fue mejor – lo se por experiencia propia-… La respuesta era el ansia de preservar para la posteridad lo que indefectiblemente iba a desaparecer, ya sea bajo el avance de una topadora o por el mismo crecimiento demográfico y en nombre de la civilización. Campos inmensos de trigo o girasoles abiertos al sol y un arbolito solitario torcido por el viento era lo que me conmovía por el simple hecho de saber que esa imagen era finita como la vida misma. No había espacio para la figura humana en mis obras de esa época porque no me había percatado de algo fundamental… nosotros también vamos a desaparecer y tal vez mucho antes que mi arbolito torcido por el viento.

Empecé a hacer retratos de forma compulsiva, quería robar el alma del retratado y preservarlo para siempre y me di cuenta de otra cosa: Hacer un retrato consiste mayormente, en representar un rostro o un busto en un entorno familiar o neutro, el rostro  es la parte del cuerpo más expuesta, la más visible y la mas empleada en la vida social, tan empleada que se ha convertido en una máscara hipócrita a la que obligamos a expresarse según nuestra voluntad. Puede reir aunque esté triste, mostrar interés aunque se muera de aburrimiento o ser de piedra cuando está hirviendo de pasión.

” Por esta razón es que empecé a interesarme en el desnudo y en breve sólo en los traseros. Efectivamente es la parte más protegida, la mas secreta, la que conserva la inocencia infantil que las miradas o las manos perdieron hace tiempo. Es también la parte del cuerpo plásticamente mas conmovedora (en las mujeres obviamente). Hecha de redondeces y promesas, es la parte que recuerda, siempre orientada al pasado cuando nosotros avanzamos irremediablemente de frente, y la que contempla el camino recorrido, como los niños que se pegan a la ventana trasera del auto y van soñando con el camino que pasa sin preocuparse del destino del viaje.

Los traseros son tan distintos como las personas, algunos puramente funcionales, que sólo sirven para sentarse, estos no me interesan para nada porque además  suelen parecerse a la cara de sus propietarios. Otros son neutros, no dicen nada, son realmente aburridos. Finalmente nos encontramos con los traseros elegantes, casi aristocráticos, que sobrepasan su función subliminándola y se convierten en objetos de arte, en obras maestras, milagros de la naturaleza. Esos son los que me gusta fotografiar, para conservar eternamente sus curvas prodigiosas antes que el paso del tiempo los estropee como lo estropea todo…”
Ya ven, no es un gran cambio el mio en realidad, es seguir queriendo preservar la belleza que ya no estará… Si mis imágenes tienen algo importante que decir a las generaciones futuras es esto:  Estuve aquí. Existí.  Fui Joven.  Fui feliz. Y a alguien en este mundo le importé lo suficiente para que tomara mi foto.

El peso de la muerte

No suelo ponerle título a mis fotos, prefiero que ellas hablen por si mismas generando en cada uno lo que les parezca. En este caso debí titular el post y traté de recordar en que pensaba al tomarla, de ahí el título, tal vez poco original pero bastante representativo …

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“Piel y Piedra” algunas fotos …

Todas las fotos de esta galería fueron realizadas en septiembre-octubre de 2014 en Salta, La Rioja y Catamarca. Todos los derechos reservados ©  Walter Belfiore

Si desea contactarse conmigo puede hacerlo escribiendo a  walterbelfioreph@gmail.com