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Árboles de luz – como la hice

Cada vez que publico esta foto suelen preguntarme como logré ese efecto surrealista en la iluminación que hace que los árboles parecieran emitir luz… lo que es evidente para muchos no lo es para otros y no está demás una breve explicación.

Quién me conoce sabe lo mucho que me gusta hacer fotos con luz natural y sin retoques posteriores salvo el paso al BN. Y como bien sabemos, la mejor calidad lumínica la obtenemos siempre al amanecer y al atardecer, esta foto la hice con la última luz de un sol de otoño.

A mis espaldas tenía una hilera de árboles que proyectaban su sombras sobre la hojarasca y el ocultamiento del fotógrafo no se debe a ningún truco de Photoshop,  simplemente oculté mi sombra en alguna de las tantas sombras diagonales que ocultan también la luz del sol.

La medición que uso siempre es puntual y en este caso medí las altas luces y sobreexpuse un poco para lograr esa “iridiscencia” en las líneas de luz que convergen hacia los árboles. Logré así mismo quitarle protagonismo al resto de la escena ya que al tratarse de un bosque y al estar el sol muy bajo, naturalmente se volvió oscuro.

Por último y con el visor en los ojos me fui moviendo buscando que las líneas apunten hacia donde yo quisiera, es decir buscando la composición que me agradara y … voilá, ese es el secreto de una foto sencilla y efectista de mis árboles que lejos de emitir luz, la reflejan.

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Pueden ver parte de mi obra en mi face público:
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La fuerza dramática de los paisajes en blanco y negro

Naturalmente al fotografiar paisajes nos dejamos llevar por los colores del mismo y es normal ya que estos ejercen sobre nuestra percepción sicológica un efecto estimulante que tiene que ver con la forma en que nuestro cerebro se deja influenciar por determinados colores. La asociación es bastante sencilla y generalmente los colores cálidos además de generarnos placer son asociados a primeros planos y los tonos fríos a planos distantes. Con el buen uso del color es muy fácil influenciar al espectador en todo tipo de fotografía no solo la que tratamos en este artículo. El efecto de los colores sobre nuestra percepción y emociones es un tema que excede el presente por el que lo trataré en otro momento.

Es fundamentar entender que no cualquier paisaje quedará bien en blanco y negro. Yo por lo general suelo ver al momento de la toma cuál se presta para el monocromo y cuál no para esto es necesario aprender a ver en escala de grises, sabiendo que cada color tiene su equivalencia en esta escala. Lo que en color pueda resultar ser un buen contraste tal vez no lo sea tanto en B&N.

Una buena composición es fundamental para el blanco y negro. Poner las partes oscuras donde corresponde dentro del encuadre es fundamental, como ejemplo pueden observar la foto del castillo derruído o la pared oscura de piedra a la derecha del río de montaña. El cielo, viento o niebla sirven perfectamente para dar fuerza cuando generalmente en color estos elementos no aportan demasiado. El minimalismo o la resta de elementos superfluos también ayuda pero en este caso esto se aplica por igual a las fotos en color. “Menos es mas” en fotografía, no me cansaré de repetirlo.

La luz dura del mediodía puede arruinar una toma en color pero sin duda hará que logremos paisajes de gran dramatismo y alto contraste, en estos casos incluso suelo subexponer un par de diafragmas si el sol está muy alto.  Si lo que se desea es resaltar texturas entonces debe esperarse a que el sol se ponga y la luz sea lateral para así destacar cualquier relieve. Es fundamental saber lo que se quiere transmitir en una foto y planificar la mejor hora para obtenerla.

Bajo ningún concepto debe dispararse con la cámara en modo blanco y negro. La imagen se pasará en el revelado al monocromo pero para lograr blancos y negros puros necesitamos la información original en color que como ya comenté tiene su valor en cada gama de grises.

Por último miren mucha obra de grandes autores -Ansel Adams es uno de mis favoritos en este tema- y observen como sus fotos van del blanco puro al negro pasando por varias escalas de grises o pocas dependiendo del contraste que se quiso lograr, pero el blanco final debe ser blanco y el negro bien negro de lo contrario lo que se obtiene es un pastiche de grises sin fuerza ni contraste.

No estén tan pendientes a los histogramas y zonas quemadas. En paisaje este “quemado” se puede utilizar en forma creativa. Bresson, Brassai y el propio Adams no contaban con el famoso histograma que le quita el sueño a muchos fotógrafos actuales.

Las fotos de este artículo fueron tomadas en San Juan y Mendoza (Argentina) en agosto de 2016

Para contactarse conmigo belfioreph@gmail.com

 

 

La mujer de piedra (como la hice)

Era el último día de fotos, luego de casi una semana de trabajar en La Rioja y Catamarca para el libro que estoy preparando sobre desnudo artístico en paisajes naturales. El cansancio se empezaba a notar sobre todo por las muchas horas transcurridas arriba del vehículo para llegar a los lugares previstos, lugares a los que no siempre es posible llegar a tiempo, es decir a la mejor hora para realizar fotos. Esto lo sabía antes de iniciar el proyecto y también sabía que en fotografía de alta montaña con modelos es fundamental trabajar rápido en primer lugar para no exponer a la modelo al frío, viento o sol. Este último quema bastante mas a casi 4000 metros de altura que al nivel del mar.

El viento es otro impedimento a la hora de querer usar iluminación artificial para rellenar las sombras que nos depara la natural en los horarios menos aconsejados, según comenté. Ni pensar en usar sombrillas porque se vuelan y los flashes de estudio sufren demasiado con la arena, la solución que decidí aplicar fue llevar dos flashes de mano con sus respectivos synchro, flashes que eran manipulados por asistentes por lo que dije de la velocidad necesaria en hacer las fotos… Cuando estás en medio de la nada (léase montaña, desierto, camino de ripio) y debes hacer muchos kilómetros para llegar al hotel, no puedes arriesgarte a que te sorprenda la noche o una tormenta. Mucho menos arriesgar a las modelos.

Abreviando, esta foto fue la última de casi 500 tomas obtenidas en una semana y la hicimos en un lugar de las sierras de Córdoba denominado “Los túneles de Chancaní”, casi en Los Gigantes, la cadena montañosa mas alta de esa provincia. Lo que se ve abajo es La Rioja y el camino por el cual llegamos a Córdoba. Nos faltaban muchos kilómetros para llegar a Tanti donde haríamos noche antes de emprender el regreso a Buenos Aires por lo que había que ser muy rápido, para variar…

La luz ya estaba muy baja y aunque agradable en temperatura de color, algo de la sombra del árbol de la izquierda caía sobre el cuerpo de la modelo por lo que una asistente sostuvo un Speedlite 580 con un difusor a unos tres metros de ella desde una posición muy baja con el doble fin de rellenar las sombras y dibujar mejor las piedras del ripio. Detrás de la modelo se ve un espacio de luz en el balcón pero debajo había casi 1500 metros de caída libre por lo que sin duda preferí la solución del flash… ella también.

Revisé la toma en el display como hago habitualmente (si algo no me gusta borro al instante, no acostumbro a llenar tarjetas con fotos defectuosas porque luego se pierde mucho tiempo en bajarlas y en seleccionar las buenas) y me pareció correcta y con muy buena luz.

Llegado a mi estudio y viéndola en un monitor de 24 pulgadas (que es muchísimo mas que las 3 pulgadas del display de la cámara) noté con horror que la luz del flash había generado sombra detrás de los brazos  y una piedra delante, dada la posición baja, una sombra en una rodilla.

Descarté la foto por bastante tiempo pero no la borré porque a veces a las fotos hay que dejarlas madurar, como al buen vino y si no la borré al momento de hacerla es difícil que lo haga cuando las descargo. Hoy después de bastante tiempo di con esta toma y se me ocurrió “rescatarla” … pensé “ya que hay tanta piedra delante de la modelo por que no intentar seguir la textura en el cuerpo?…”

Esta es la historia de “La mujer de piedra” título para nada original sin duda… hasta la próxima nota!